La obra del río depende de que Ravella diseñe un plan de tráfico

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

La nueva canalización discurrirá bajo As Carolinas.
La nueva canalización discurrirá bajo As Carolinas. cedida< / span>

La Xunta acaba de adjudicar la actuación y espera iniciarla en verano

26 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

La corrección del célebre afluente del río de O Con que atraviesa un garaje acaba de ser, al fin, adjudicada por la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Infraestruturas. Así lo confirmaron ayer fuentes del departamento autonómico tras un proceso en el que sus técnicos han empleado nada menos que nueve meses; los transcurridos desde que la obra saliese a licitación, en septiembre del año pasado. Que la tramitación esté a punto de concluir -para redondearla todavía resta el acto formal de la firma del contrato con la empresa que ejecutará los trabajos, Arias Hermanos- no quiere decir, sin embargo, que las obras vayan a iniciarse de inmediato. Si algo quiere precisar la Xunta es la dificultad que entraña intervenir en una zona como la rotonda de As Carolinas, que soporta una densa intensidad de circulación. Por ello, no se moverá una sola piedra hasta «a definición dun plan de tráfico por parte do Concello, co fin de ordenar o tráfico rodado e reducir as molestias que se poidan ocasionar aos condutores e veciños», indica la consellería.

La pelota se coloca, de esta forma, en el alero de Ravella, que en buena lógica debe de haber trabajado en este asunto a lo largo de las últimas semanas. El concejal de Seguridade Cidadá, Cholo Dorgambide, adelantaba a comienzos de mes algunas de las claves de ese plan alternativo: intentar que en ningún momento la rotonda quede cerrada por completo al tráfico y conseguir que, de una vez, los vehículos pesados se desvíen del centro urbano para emplear la red de circunvalaciones, en las que el erario público ha invertido la cuantiosa suma de 82 millones de euros. La Xunta, por su parte, espera que, solventada la fórmula para encauzar la circulación rodada, la intervención pueda dar sus primeros pasos en verano.

Cinco meses de trabajos

La planificación se antoja, tal y como señala Medio Ambiente, fundamental para conjurar la amenaza del colapso viario en un punto nuclear para las comunicaciones internas de la capital arousana. En As Carolinas confluyen las avenidas de Rubiáns, que según los datos que maneja el Ministerio de Fomento, registra cada día el paso de 10.714 vehículos, Rodrigo de Mendoza y Juan Carlos I, cuyas intensidades respectivas no han sido medidas por el Concello, pero obviamente son también elevadas y padecen un notable incremento en verano. El período de ejecución se establece, por lo demás, en cinco meses.

Bajo esta estructura se extienden, por si fuese poco, las líneas de media tensión a través de las que recibe el suministro eléctrico esta área de Vilagarcía, además de cruzarse con un entramado de canalizaciones, correspondientes al saneamiento y al abastecimiento de agua, del que no existen planos. «Es evidente que se trata de una obra que entraña dificultades», reconocen fuentes de la consellería.