«La gente va a la desesperada sin dinero y luego tiene que echar el cierre»

La Voz

AROUSA

Mariely Méndez lleva 22 años al frente de la inmobiliaria Laybe en el centro de Vilagarcía y nunca vio algo parecido a lo que ocurre ahora. Locales comerciales vacíos pasaron por sus manos varias veces en un continuo baile de negocios que tiene una explicación bien clara; no permanecen en el tiempo porque no funcionan. Y la razón de por qué ocurre también es lógica: «Pasa porque la gente abre negocios a la desesperada; no encuentran trabajo y cobran el paro todo junto para invertirlo en la esperanza de su vida, o arriesgan un dinero que les dejan sus padres y abren en cualquier sitio, por desesperación».

Pero esa fórmula ya no funcionaba antes, y menos ahora. «Un negocio necesita siempre un año de vida para empezar a dar beneficios; si solo tienes mil euros, pagas el alquiler de dos meses y ya tienes que cerrar, y esto es lo que está pasando. Se abre a la desesperada sin un estudio de mercado ni nada, y un negocio no se puede montar así».

Ocurre incluso en su propio campo, principal espejo de lo que fue y todavía es la burbuja inmobiliaria. Laybe es una de las pocas agencias del sector que sobreviven a la crisis, porque le avala una experiencia y una cartera de clientes que no tenían las demás cuando afloraron como setas. «Pasamos de ser tres cuando yo abrí a ser 45, y ahora debemos ser tres o cuatro otra vez en Vilagarcía».