Con la que está cayendo, el problema de las goteras que registra el centro de salud de Vilanova no solo no se soluciona si no que se agrava. Ayer, los recipientes para recoger las goteras seguían jalonando pasillos y escaleras con el agravante de que ahora, una vez que se ha restablecido la calefacción, surge un nuevo motivo de preocupación: la proliferación de hongos, con el consiguiente problema sanitario.
Unos días después de lo anunciado, los técnicos de la Consellería de Sanidade estuvieron el miércoles en el centro de salud para supervisar el estado de las instalaciones y, a partir de ahí, evaluar qué tipo de obra es necesario acometer en el edificio. El alcalde no duda de que el problema radica en la cubierta plana, realizada con terrazas.
Quejas de AGE
Del mal estado que presenta este centro se hizo eco ayer Alternativa Galega de Esquerdas a través de una iniciativa de la diputada Eva Solla. «Non se trata de problemas estéticos senón que afectan á actividade diaria».