La investigación que Comisaría inició en octubre ha conducido a la imputación de cuatro agentes municipales por un delito de cohecho
12 dic 2013 . Actualizado a las 06:56 h.La investigación emprendida por el Cuerpo Nacional de Policía sobre supuestas irregularidades en la tramitación de multas de tráfico por parte de la Policía Local mantiene en vilo al Concello de Vilagarcía desde que, el 15 de noviembre, dos agentes municipales fueron detenidos. Estas son algunas claves para entender lo que verdaderamente está sucediendo.
¿Qué es lo que se está investigando?
Según obra en las diligencias, el grupo operativo de la Policía Nacional de Vilagarcía tuvo conocimiento, el 14 de octubre, de «posibles irregularidades llevadas a cabo por funcionarios de la Policía Local» en relación con el trámite de atestados por alcoholemias positivas. Revisando sus propios servicios recientes, Comisaría descubre que en la madrugada del 12 de septiembre una de sus patrullas interceptó a un conductor que circulaba por la zona de San Roque a toda velocidad. Al notar síntomas de embriaguez, los agentes solicitaron la presencia de una patrulla municipal. El atestado consiguiente, sin embargo, no llegó al juzgado.
¿Qué es lo que pone en marcha la operación?
La Policía Nacional cita al conductor del vehículo. Este declara que, por iniciativa de uno de los dos policías locales que realizaron la prueba de alcoholemia, entregó 2.000 euros para evitar la tramitación del atestado. Si no lo denunció antes, añade, fue por «temor a las represalias» que él mismo y su familia pudiesen sufrir. Comisaría solicita a la jefatura municipal que informe sobre la identidad de los funcionarios en cuestión. El denunciante los identifica a través de fotografías
¿Cuántos atestados se están investigando?
En realidad son cuatro. Al caso inicial de septiembre se sumó tras el registro de las taquillas de los dos policías detenidos otro expediente por alcoholemia, que se encontraba en el cubículo de uno de ellos. El atestado se remonta diez años en el tiempo. En la carpeta informática del mismo agente existen dos documentos de Word que hacen referencia a otros tantos episodios, datados en el 2009 y el 2010, que tampoco fueron comunicados a la autoridad judicial. El instructor de los cuatro es el policía en cuya taquilla se encontró el informe del 2003.
¿Han desaparecido los expedientes?
En realidad, no. El más antiguo se hallaba, físicamente, en la taquilla de uno de los dos agentes detenidos en noviembre. De los otros tres hay constancia en su carpeta informática. Lo que sucede es que ninguno de ellos se remitió al juzgado y, por lo tanto, no se puso en marcha el procedimiento sancionador.
¿Qué incrimina a los dos policías detenidos?
A uno de ellos, obviamente, figurar como instructor de los cuatro atestados, todos ellos por alcoholemia, que no tuvieron continuidad, además del hecho de que las referencias a los mismos se encontrasen bien en su taquilla, bien en su carpeta informática. El nucleo de la imputación por un delito de cohecho es, no obstante, la denuncia del conductor sorprendido bebido al volante en septiembre. Es la única. Los protagonistas de los atestados del 2009 y el 2010 afirman que no hubo nada raro.
¿Qué es lo que afirma el denunciante?
El hombre asegura que al día siguiente uno de los policías se personó en su casa y le pidió 5.000 euros por hacer desaparecer el atestado. Dice que se citaron en el párking del centro comercial, pero solo pudo reunir 2.000 euros, por lo que el trato no se consumó. Finalmente, habrían quedado en Carril, procediendo al pago. Aunque los resultados de la investigación cargan las tintas sobre su compañero, el instructor de las cuatro multas que no se procesaron, el denunciante acusa directamente al otro policía, con cuya esposa se relacionó en el pasado.
¿Qué dicen los agentes implicados?
Lo niegan todo. El agente acusado de cobrar el dinero reconoce que existe un cruce de llamadas con el denunciante. Pero que se reunió con él solo para averiguar por qué tenía su número de teléfono, al encontrarse con varias comunicaciones perdidas y devolverlas. Llama la atención sobre el hecho de que fue el conductor ebrio quien realizó la primera de ellas.
¿Cuántos policías han sido imputados?
Cuatro. A los dos primeros se unieron la semana pasada los compañeros del instructor en los atestados del 2009 y el 2010. Ambos le defienden y creen que todo se debe a un olvido.
análisis el caso de los atestados por alcoholemia en vilagarcía