La escasa claridad que el pleno mostró anoche se extendió a uno de los primeros puntos a debate: el convenio que Augas de Galicia propone para que Vilagarcía pueda abastecerse del líquido elemento desde una tercera fuente: el río Ulla, además de la captación del Umia, que existe en Baión, y de las reservas del embalse de Castroagudín. Como quiera que el ente autonómico no se acaba de explicar bien en bastantes tramos de su contenido, el documento quedó sobre la mesa tras una petición de EU que secundaron todos los grupos, incluidos los dos que conforman el gobierno.
El alcalde inició la defensa del asunto restándole importancia puesto que, aseguró, el propio ente autonómico reconoce que, salvo necesidades muy puntuales, Vilagarcía apenas precisaría recurrir a la vía del Ulla. Se trataría, por tanto, de blindarse ante posibles emergencias con un agua más barata: 0,18 euros el metro cúbico. Y en este punto se rompió su línea de argumentación, puesto que Fajardo subrayó que se trata de un precio cuatro veces inferior al que pagan los vecinos. Respaldado por la socialista García y la nacionalista Villaronga, el portavoz de EU se preguntó adónde va a parar semejante plusvalía. Algo de lo dicho debió de convencer a Fole, que se comprometió a gestionar una reunión con Augas de Galicia a cambio de que el resto de los grupos recojan sus dudas por escrito.