La obra del Rosalía de Castro no convence a los padres

o grove / la voz

AROUSA

El anuncio de la Consellería de Educación de que se van a invertir 45.000 euros en cambiar el tejado del gimnasio del colegio Rosalía de Castro de O Grove no convence a la asociación de padres de alumnos. Según su presidenta, Concepción Torres, este proyecto no era el que se había prometido en su día. Pero considera que ayudará a mejorar la situación de esta infraestructura. También recuerda que en el centro todavía quedan otras obras pendientes, como la mejora de los baños.

A preguntas de Alternativa Galega de Esquerdas (AGE), la consellería informó en el Parlamento de que sí hay una partida presupuestaria para acometer este año la mejora del mencionado gimnasio. Torres critica que desde la Administración autonómica no tuviesen a bien informa directamente al centro de la inversión, pues los padres estaban pendientes desde hace meses de tener una reunión en la Xunta para conocer el estado de este proyecto.

Por otro lado, la presidenta del ANPA argumenta que lo que Educación había comprometido en su día era el acondicionamiento completo del gimnasio del centro. Ahora, todo parece indicar que los trabajos se limitarán a cambiar la cubierta. El aspecto positivo es que esta obra permitirá subsanar algunas de las muchas deficiencias que presenta esta instalación. «Por lo menos los problemas de goteras ya no los tendremos», explica Torres. A la consellería pide que los trabajos se acometan con urgencia, pues actualmente resulta muy difícil utilizar este espacio cuando llueve.

La portavoz de los padres de alumnos recuerda que en este colegio grovense quedan pendientes, además, otras obras que la Xunta se comprometió a ejecutar en su día y de las que, por ahora, nada se sabe. Es el caso de la reforma de los baños, que quedó pendiente del año pasado. Entonces fue cuando se les informó de que no se iba a renovar el gimnasio pero que, a cambio, se iban a invertir 120.00 euros en la mejora de los baños. A pesar de todas las promesas, los padres aseguran que estas reformas no se llevaron a cabo. Y ahora no quieren que la mejora proyectada en el gimnasio impida también renovar los baños. De lo que no saben nada es de la obra de las ventanas, que ahora se acometerán junto con el cambio de cubierta. Torres recuerda a la consellería que «hace tres años hicieron una serie de promesas que se iban a cumplir en tres fases, ahora queremos que las cumplan todas», concluye.