Un futuro incierto también en el resto de zonas comunes

La Voz

AROUSA

Hasta Os Lombos acudió el martes más de la mitad de la flota marisquera arousana. De los 637 barcos que participaron en la campaña, 350 eligieron el Ulla como destino menos malo. Y es que en el resto de las zonas de libre marisqueo «tampouco hai nada», según explican los rañeiros que han estado explorando Cabío o los bancos de almeja roja de Sálvora.

Sin embargo, en esos casos la percepción de los mariscadores choca con las previsiones de la Consellería do Mar. Según explica José Molares, en todas esas zonas los muestreos y recuentos realizados indican que las poblaciones de marisco son las habituales, las de otros años. Y deberían ser suficientes, explica Molares, para sostener la campaña de seis meses que acaba de comenzar y sobre la que tantas dudas tienen los profesionales del marisqueo. «Debería haber cantidades suficientes para aguantar la campaña», afirma Molares.

Los mariscadores no están de acuerdo con esa tesis. Aseguran que los fondos de las zonas de trabajo hay mucho menos marisco del debido.

El efecto de los furtivos. Los mariscadores que se han trasladado hasta este banco aseguran que apenas queda nada en él. Y lo atribuyen a la acción de los furtivos, que durante el verano habrían trabajado de forma intensiva en este banco. «Lo que podemos decir es que, al inicio de la campaña, hay una población normal, similar a la de otros años», explica Molares. El año pasado, de este banco marisquero se extrajeron 21 toneladas de bivalvos, tres menos que el año anterior.

El mejor situado. El banco situado entre A Illa, Vilanova y Cambados es, de momento, el que ofrece a los profesionales unas mayores garantías. De hecho, ayer se trasladaron hasta él algunos de los barcos que el martes se bautizaron en el libre marisqueo en la desembocadura del Ulla. De este banco, situado en las inmediaciones del puente de A Illa, sale almeja de buena calidad y en cantidades más que satisfactorias. Aun así, los profesionales del raño no ponen grandes esperanzas en esa zona: dado su tamaño, más pronto que tarde, la producción se agotará. El año pasado, del banco marisquero de O Bohído salieron 35 toneladas de marisco, una cantidad sustancialmente inferior a la recogida el año anterior, cuando se extrajeron un total de 85.