«La calle es mía» ya no se lleva

AROUSA

Cuenta una de las opiniones sobre la polémica de las terrazas que aparecen en la página web de La Voz de Galicia que a un paisano que se había sentado en uno de los bancos públicos de A Baldosa se le acercó un camarero de uno de los locales para preguntarle qué quería tomar. Parece una exageración. O no. Lo que es innegable es que lo que debía ser una zona de paseo se ha convertido en una sucesión de obstáculos a esquivar. Afortunadamente, aquello de «la calle es mía» ya no se lleva. La calle es de todos. Aunque a veces no lo parezca.