La tercera edad celebró sus olimpiadas en A Coca

lara barreiro

AROUSA

MONICA IRAGO

La debacle de Madrid en la carrera por hacerse con las Olimpiadas de 2020 no fue obstáculo suficiente para aplacar el espíritu olímpico de la treintena de participantes que se congregaron ayer en el parque vilagarciano de A Coca para dar rienda suelta a sus habilidades deportivas. Los centros de día para la tercera edad Abrente y Agarimo, y el Centro de Maiores de Vilagarcía reunieron durante dos horas a sus usuarios más ágiles para celebrar conjuntamente la primera edición de las Olimpiadas Intercentros.

Juegos artesanales

Los participantes en el evento deportivo lucharon por la victoria de sus centros en cuatro pruebas diferentes. Ellos mismos habían elaborado con esmero los instrumentos necesarios para la competición, que también utilizaron para entrenarse moderadamente antes de estas particulares olimpiadas. Unas coloridas y adornadas botellas sirvieron como bolos, una caja rosa hizo la función de canasta, donde se debían encestar unas bolas hechas con arroz. Otra caja, en esta ocasión de color verde y con un anfibio pintado, servía para puntuar encestando a través de los huecos que reemplazaban los ojos y la boca en una adaptación del popular juego de la rana. Unos pequeños sacos de arena y una diana en el suelo, con diferentes puntuaciones, eran los materiales necesarios para la cuarta prueba.

Una competición apretada

La prueba de bolos comenzó de manera muy ajustada. Consuelo inauguró el torneo obteniendo cuatro puntos para el centro de día Abrente. Agarimo y el Centro de Maiores consiguieron inmediatamente el empate con sus respectivas parejas de participantes. No faltó de nada: un público entregado formado por familiares y curiosos, una locutora que narraba las puntuaciones y presentaba a los animosos participantes y una pareja de árbitros que se aseguraba del buen discurrir del evento, y que ocasionalmente proporcionaba alguna ayudita a los participantes menos confiados. Las cuidadoras Fani, Eva y Susana también tuvieron que defender sus colores en una accidentada y apretada carrera de sacos que, a falta de un «ojo de halcón» que esclareciera el orden de llegada, tuvo que ser repetida.

Por todo lo alto

No hubo medallas, pero sí diplomas para todos los participantes, quienes pudieron recobrar las energías gastadas en la competición dando cuenta de un bizcocho y unos zumos. Algunos, haciendo gala de su buena forma física, incluso se atrevieron con unos pasos de baile. Finalmente, fue el centro de día Abrente quién se hizo con el primer puesto del podio, gracias a sus 899 puntos. En segundo lugar se posicionó Agarimo, con 525 puntos. El Centro de Maiores de Vilagarcía se quedó con la tercera posición, con 323 puntos, pero encontró en Argentina, quién hizo pleno tanto en el juego de baloncesto como en el de la diana, a su estrella particular.