Una imagen para la historia

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILANOVA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

La batea de Vilanova es ya un icono mundial, y prueba del potencial organizativo de Arousa

25 ago 2013 . Actualizado a las 15:24 h.

El circuito holandés de motos de Assen, la noche sevillana y la inspiración taurina pamplonesa estuvieron bien, no cabe duda. Pero ver al pelotón de La Vuelta a España desfilar a 22 fotogramas por 84 minutos desde lo alto de una batea acristalada; eso, señores, no tiene punto de comparación. Una sucesión de imágenes dentro de una de esas películas por las que no pasará el tiempo, convertida en un clásico del espectáculo, con miles de caras aspirantes al Óscar de reparto. Ahí queda también la plasticidad soñada por cualquier fotógrafo deportivo que persiga esa imagen de World Press Foto elevada a icono.

Porque eso es lo que es ya la salida de La Vuelta 2013. Con los corredores enlatados en barcos camino del pistoletazo y pétalos de rosa abriendo las aguas en una perfecta secuencia sincronizada. Con el mar arousano representado en toda su extensión en los barcos de pesca y marisqueo, turismo y de época que hicieron de las más hermosas gradas improvisadas. Con los miles de personas que abarrotaron Vilanova, las de aquí y las de allá, volcadas con los ciclistas; llevándolos en volandas desde la coreada cuenta final de salida de cada equipo hasta que los perdían de vista casi sin tiempo de pestañear. Con esa curva que acababa de hacer sentir a los corredores que volvían a pisar suelo al término de la rampa entre la tierra y el mar. Con los afortunados que pudieron ver de cerca a sus ídolos calentar en el rodillo y hasta embarcar. Arousa es un gran escenario.