500 metros cuadrados de cristal y ciclistas por mar serán una imagen histórica
21 ago 2013 . Actualizado a las 06:58 h.«Queremos que sea una fiesta. Mostrar Galicia al mundo». Y qué mejor manera para conseguir el propósito de los responsables de La Vuelta a España que a través de un icono. Porque en eso es en lo que se convertirá este sábado la salida de la 68ª. edición de la ronda en el momento en el que el primero de los 22 equipos participantes comience a rodar desde la batea más famosa del mundo, cruce la rampa que la une al puerto de Vilanova y enfile camino Sanxenxo.
Salir desde una batea fondeada en el agua, aunque sea a escasos 60 metros de tierra firme, es de por sí un hecho histórico en el largo carrete de imágenes engordado por La Vuelta en su longeva trayectoria. El envoltorio preparado por la empresa Unipúblic y desvelado ayer por su director de producción, Pedro Lezaun, asegurará una estampa inolvidable a la audiencia planetaria de la gran carrera.
Desde comienzos de mes media docena de operarios han trabajado para crear la alfombra mágica de La Vuelta. Acercada la batea desde el medio de la ría, se ha construído una pasarela de soporte de madera y suelo de cristal -su elección frente al metacrilato busca dar mayor realce a la batea, al ser más transparente- de 8 metros de ancho por 60 de largo y con una capa de vinilo antideslizante. Los 8 primeros metros unidos con visagras al resto, para adaptarse a los hasta 4 metros de oscilación en alto del vivero por los flujos de las mareas. Pero que nadie se alarme. Unipublic ha trabajado codo con codo con la Diputación y Portos de Galicia para que la rampa de salida de La Vuelta esté prácticamente llana durante la contrarreloj por equipos.
A la batea, que estará cubierta de cristal solo en sus 8 metros centrales, llegarán los ciclistas y sus bicis en un barco cada 4 minutos desde la lonja. El espectáculo está servido.