La zona de ocio del río de O Con se deteriora mientras espera su reforma
06 jun 2013 . Actualizado a las 03:08 h.Estaba llamado a ser un espacio privilegiado en el centro de la ciudad y a orillas del río de O Con. Sin embargo, la falta de inversiones lo está convirtiendo en un lugar poco agradable ante el creciente deterioro de su pavimento y de su mobiliario urbano. Por su emplazamiento, sigue siendo una zona muy concurrida, pero los usuarios se quejan de su mal estado. La peor parte se la lleva el suelo en los pasillos que conducen al centro comercial y que bordean las zonas verdes. Es viejo y feo, pero además se encuentra enormemente dañado. La situación es especialmente grave en los espacios inmediatos a los árboles, pues las raíces han levantado y destrozado las baldosas y los desniveles suponen un peligro para los usuarios.
Esta es, de hecho, la queja más insistente por parte de las personas que acuden a disfrutar de un rato de asueto en el entorno de A Xunqueira. Aseguran que la situación es tan penosa que es raro el día en el que no se cae alguien. Los peor parados, dicen, suelen ser los mayores, que deben extremar el cuidado para no acabar dando un buen traspié.
Pero las quejas no acaban ahí. El parque infantil tampoco gusta a los usuarios. En este caso, el mayor problema es el suelo, que es de arena y no de caucho, como reclaman las familias. El pavimento arenoso es mucho más sucio que los nuevos materiales, aseguran, y obliga a descalzarse continuamente para extraer las arenillas del calzado.
Todos estos y otros problemas tendrían que haber sido solventados a través del programa Luz Salgada, que debería haber supuesto la remodelación de este entorno y su conversión en una zona de ocio moderna y agradable. Pero los problemas con esta línea de crédito han frenado el proyecto, que tendrá que esperar ahora bien a que el juzgado resuelva el contencioso que el Concello ha presentado para evitar tener que devolver el dinero de Luz Salgada o bien buscar fondos en otro lugar para acometer la reforma del parque.
Mientras tanto, por el recinto siguen pasando los años, el suelo sigue levantándose cada vez más, el parque infantil sigue haciéndose cada vez más viejo y el hórreo, que el Concello quería recuperar para adjudicar en él algún negocio, sigue cerrado y acumulando también más deterioro. La remodelación que llegó a otros entornos, como el parque de A Compostela o el Miguel Hernández, o la dotación de suelo de caucho en instalaciones infantiles como Vilaxoán o Carril no tienen, por el momento, continuidad con la reforma de A Xunqueira.
espacios en decadencia