Las lonjas siguen en caída libre

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

El primer trimestre del año registra una caída del 26 % de facturación

18 abr 2013 . Actualizado a las 06:52 h.

Los números siguen dibujando un negro horizonte para el sector del mar arousano. Tras vivir en el 2012 uno de los peores años de su historia, el 2013 ha comenzado aún peor. Según los datos de ventas en las lonjas registrado en la web oficial Pescadegalicia, el primer trimestre del año ha arrancado con una sustancial caída de las ventas con respecto al mismo período del año anterior. La facturación ha retrocedido un 26 %, quedándose esta vez el movimiento de las salas de venta en en 4,5 millones de euros. Aún menos halagüeños son los datos referidos a producción: en Arousa sur se han subastado 729.193 kilos de productos, un 28 % menos que el año anterior.

Los datos no son una sorpresa. Más bien, son la constatación de los duros efectos que sobre el sector han tenido circunstancias tan excepcionales como la desaparición del berberecho y las fuertes riadas registradas en los últimos meses. Ambos factores han sumado fuerzas en este inicio de ejercicio y han forzado situaciones inusitadas en Arousa, como la decisión de cerrar en enero el banco marisquero de Os Lombos do Ulla, habilitando para varios cientos de profesionales del raño la posibilidad de acceder al cobro de un paro «por causa de fuerza mayor».

En el sector reconocen que los primeros compases de cada año son una época floja, en la que ni las ventas ni los precios brillan con especial intensidad. Sin embargo, el año pasado se facturaron algo más de seis millones de euros. Y esa cantidad ya había supuesto un retroceso con respecto al ejercicio anterior, cuando se habían superado los 6,5 millones.

La crisis no funciona igual en todos los puertos. Sus efectos han sido especialmente devastadores en Carril. Esta lonja vilagarciana ha sufrido un batacazo monumental al ver como su facturación ha caído casi a la mitad: si en el primer trimestre del 2012 facturó 1.056.574 euros, este año apenas ha pasado de los 600.000. De batir un récord por lo alto, ahora se pasa a batir un récord, pero por lo bajo. Y de nuevo, en esa realidad juegan un papel determinante el cierre de Os Lombos -muchos mariscadores de toda la ría vendían en Carril el fruto del libre marisqueo- y la crítica situación en la que han quedado los parques de cultivo al verse privados de berberecho y de buena parte de la cosecha de almeja.

También A Illa y Vilanova, dos lonjas eminentemente marisqueras, han acusado el golpe. En la sala de subastas de O Xufre se han vendido 80.000 kilos menos de producto y se han facturado solo 840.000 euros, frente al 1,3 millones del primer trimestre del 2012. Al otro lado del puente, en Vilanova, las ventas hasta dejar en las arcas de la lonja apenas 230.000 de euros. Cambados y O Grove, donde entran más especies en juego, los daños están más controlados. Igual que en la pequeña isla que es Vilaxoán, que también se mantiene en su tónica habitual.