Empresas de Vilagarcía que sobreviven al siglo

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Dos agencias de buques y dos comercios operaban ya en el municipio hace cien años

03 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Es esta la peor crisis que afronta el comercio local, pero hay empresarios en Vilagarcía a los que la recesión les asusta menos; son aquellos con establecimientos históricos que tanto vivieron años de vacas gordas como de vacas flacas, porque antes de esta depresión económica ya hubo épocas de penuria en Vilagarcía. Algunos de esas empresas son más antiguas incluso que el propio ayuntamiento; de hecho, hay cuatro que ya superaron su propio centenario. Son dos consignatarias -García-Reboredo y P&J Carrasco- y dos comercios, la zapatería Acosta y la ferretería Nartallo.

El negocio consignatario floreció en el siglo XIX en Carril al mismo ritmo que su puerto, y todas las firmas que operaban en la rada carrilexa se trasladaron posteriormente a Vilagarcía cuando, en busca de calado, también la actividad portuaria cambió de ubicación. Pero de la docena de empresas que había entonces, ya solo quedan dos; firmas históricas como Buhígas, González Alegre o García Antelo fueron levando anclas y dejaron el terreno en manos de los tataranietos de dos familias con fuerte arraigo en el municipio: los García Reboredo y los Carrasco.

En el escaparate de la zapatería Acosta se puede leer el año en que fue fundada la zapatería: 1904. De hecho, el edificio de Acosta y a su lado el de Salgado, son de los pocos que permanecen inalterables a lo largo de los años. La zapatería la fundó el abuelo de su actual propietario, que tenía en la trastienda a diez artesanos fabricando calzado. También la ferretería Nartallo mantiene la actividad para la que abrió hace más de un siglo.

A sus actuales gestores no les falta fuerza para capear el temporal. Tienen, como retrato de cabecera, el ejemplo a seguir de sus ilustres abuelos.