El Ecce Homo de Borja y un sobre para Bárcenas


No había muchas ganas en la comarca de despedir el Entroido, dado lo que la realidad de cada día depara al común de los mortales. Pero tras el martes de Carnaval llega, inevitablemente, el miércoles de Ceniza, y en Carril, Cambados y A Illa se celebró el entierro de la sardiña con mucha pena y bastante teatro, que llegan cuarenta días de penitencia que prometen no dar tregua y hay que ponerle al mal tiempo buena cara.

Carril

Eso debieron pensar en el Gato Negro de Carril, donde el cortejo fúnebre que despidió a la ya un poco podrida sardiña no olvidó ninguna de las desgracias con las que la clase política amargó el año a sus contribuyentes, desde Vilagarcía y su polémica ordenanza a los desmadres de la villa y corte. Por eso, en el velatorio, junto al féretro de la finada, había una serie de sobres dirigidos, cómo no, a Bárcenas, pero también otras misivas para Rubalcaba o Fole, que no es bueno mirar solo la paja en el ojo ajeno. Luego, las viudas, choronas, los párrocos, cabezudos y rondalla recorrieron las calles del pueblo para mostrar a los carrilexos su pena por la despedida de la juerga carnavalera.

Cambados

En Cambados se ve que lo que es sardinas ya no hay, porque ayer lo que se quemó en la villa fue el famoso cuadro del Ecce Homo de Borja, y con él, de paso, otras obras de arte restauradas copiando el estilo que el que hizo famoso a Cecilia Jiménez. Antes, las amas de casa repartieron dulces a todos los asistentes, que ya se sabe que las penas son menos con orejas y filloas.

Vilaxoán

En ese empeño que tiene la comarca por no cerrar el calendario festivo, todavía quedan pendientes algunas citas más. El domingo, el Momo de Vilanova, y un día antes, el Enterro da sardiña de Vilaxoán, que este año será muy reivindicativo y centrará su crítica en el cierre de Cuca. De hecho, de su fábrica partirá el cortejo fúnebre. La familia de peixes irá acompañada por sus parientes más cercanos y también por sus depredadores, Garavilla y Alfageme. La comitiva saldrá a las ocho de la tarde de la fábrica y, tras recorrer las principales calles de la villa, se procederá a la incineración de la sardiña y a la devolución de sus cenizas al mar. Todo ello, con el sonido de los llantos del desconsolado cortejo y una oración al dios Momo que empieza así: «Padres de Anfaco que estades nos ceos das moquetas, malditos sexan os vosos nomes que non parades de arruinarnos». Será duro superar el trance, pero los vecinos de Vilaxoán ya están acostumbrados a tanto sufrimiento, y por eso, mañana están dispuestos a seguir dando guerra con la actuación de las comparsas Armonía de A Illa, Xornal Criticón, Xoubal y Marajota e Media. A las 20.30 horas en el centro sociocultural.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

El Ecce Homo de Borja y un sobre para Bárcenas