La incidencia de la huelga fue alta en Vilagarcía, pero menor en el resto de la comarca
15 nov 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Las calles de Vilagarcía vivieron ayer la mayor protesta laboral de la historia de la democracia, con una manifestación sin precedentes en forma de serpiente humana, con la cabeza en la calle Alejandro Cerecedo y la cola todavía en la salida, junto a la Casa do Mar.
A la convocatoria acudieron puntuales miles de ciudadanos que se concentraron en la Alameda convocados por los sindicatos CC.OO., UGT y la CIG. La manifestación recorrió de forma pacífica las calles de la ciudad para finalizar junto a la plaza de Ravella, donde los líderes sindicales arengaron al personal sin ahorrarse alusiones al alcalde de la ciudad, que era testigo de la movilización dentro de la casa consistorial.
Al ritmo de las consignas en contra de los recortes y de las cacerolas de las trabajadoras de Alfageme, Xan Bouzas en nombre de la CIG; Juan Bao, que se estrenaba como secretario comarcal de Comisiones, y Carmen Brea por UGT, se turnaron para pronunciar un discurso en el que acusaron al PP de haber hecho lo contrario de lo que había prometido, lamentaron que «estean botando ao chan todo o que montaron os noso pais» y se congratularon por el éxito de la manifestación, en la que según las centrales sindicales, participaron unos ochenta colectivos.
La manifestación fue el broche de oro a una mañana de huelga en Vilagarcía. En la capital arousana el seguimiento fue prácticamente del cien por cien, al menos en el centro de la ciudad, donde también actuaron los piquetes. Hubo algún enfrentamiento entre los sindicatos y los escasos establecimientos que hicieron amago de abrir, pero de poca importancia. El centro comercial amaneció precintado por los piquetes.
En el resto de la ría el seguimiento fue menor. También cerraron las tiendas en O Grove, pero en Cambados abrieron como un día normal, e incluso se celebró el tradicional mercadillo. La actividad en el mar fue escasa. En A Illa no hubo venta de mejillón, porque tampoco había transporte, pero según la Policía Local, las mariscadoras sí fueron a faenar.