Mon Reirís presenta su dimisión en la ejecutiva gallega del PSOE

Serxio González Souto
Serxio González VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

Es la primera renuncia que se materializa en el equipo de Pachi Vázquez

27 oct 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Aunque la decisión es anterior a la debacle electoral del domingo, el tormentoso proceso que ha conducido al PSOE a su peor resultado en Galicia desde 1981 se acaba de cobrar su primera dimisión en la ejecutiva que lidera Pachi Vázquez. Ramón Reirís materializó el lunes su renuncia como miembro de la dirección de los socialistas gallegos. Su postura, aseguran fuentes del puño y la rosa, fue comunicada bastante antes de que las urnas respondiesen con una bofetada a la campaña del PSdeG. Concretamente, el lunes, 10 de septiembre, mes y medio antes del naufragio del proyecto pilotado por el de O Carballiño. La razón: la confección de las candidaturas, que en opinión del militante vilagarciano no respetó la opinión expresada por los militantes a través de las asambleas locales.

Pese a su temprana determinación, Reirís optó por aplazar la formulación de su dimisión hasta que el electorado gallego emitiese su veredicto. Aunque ayer no quiso realizar ningún tipo de declaraciones al respecto, sí ha trascendido que su discrepancia con la dirección de la que formaba parte desde marzo se origina, efectivamente, en la confección final de las listas del PSOE. Y, en concreto, en lo ocurrido en el caso de Pontevedra.

En una secuencia vertiginosa, forzada por la decisión de Alberto Núñez Feijoo de adelantar los comicios, los socialistas pontevedreses votaron a sus posibles candidatos en la semana que medió entre el 3 y el 9 de septiembre. Mientras el sector oficialista de O Salnés, alineado con Modesto Pose, maniobraba para hacer frente a la renuncia a última hora del histórico dirigente del PSdeG, vetado expresamente por Pachi Vázquez, y la ejecutiva de Vilagarcía trataba de solventar el traspiés promoviendo a Julio Torrado, los aspirantes más votados en las diez asambleas locales de la comarca eran Javier Gago y José Cacabelos, el exalcalde de O Grove.

Su acuerdo con Vigo permitió a la corriente oficialista situar a Torrado como número 6 por Pontevedra en la propuesta que la ejecutiva provincial planteó en Santiago el lunes siguiente. Pero la comisión de listas, primero, y el comité nacional que debía ratificarlas, a continuación, relegaron al candidato de Vilagarcía, y por tanto de Arousa, al noveno lugar, sin posibilidades reales de obtener un escaño en el Parlamento de Galicia. Reirís mostró entonces su desacuerdo. En primer lugar, por considerar que se estaba desoyendo a las bases y empleando criterios básicamente orgánicos cuando de lo que se trataba era de ganar unas elecciones. El tiempo ha hablado en su favor.