Lejos de los «motivos estrictamente personales» que Tomás Fole y Luis Garrigós pusieron ayer sobre la mesa para explicar la dimisión del concejal de Deportes, el PSOE considera que en su decisión pesan, y mucho, la «incompetencia» y el «caos» en los que ha derivado el proyecto estrella de Ravella para reorientar el recinto de Fexdega hacia la práctica deportiva.
Los socialistas vilagarcianos no tienen dudas sobre la situación del complejo de A Maroma, transcurrido ya un año desde que la Xunta se desvinculase de la fundación ferial: «A herba medra coma se dun monte se tratase, a concesionaria eléctrica corta a luz por falta de pago e o concelleiro responsable abandona o barco por incompetencia para asumir un proxecto que, xa desde o principio, se adiviñaba nefasto para as arcas municipais e o propio desenvolvemento de Vilagarcía».
Creen los socialistas que los cambios en Fexdega se iniciaron de la peor forma posible, «destruíndo o emprego dos traballadores da fundación». Aunque Ravella sostiene que los usos deportivo y comercial son compatibles, el PSOE se pregunta cómo van a convivir los entrenamientos de los niños que compiten en las categorías inferiores de los clubes del municipio con el despliegue que exige un evento de corte ferial.
La renuncia a la actividad para la que las instalaciones fueron concebidas constituye, a ojos del PSdeG, la renuncia a trabajar «no crecemento da cidade e a venda da cidade, servíndolle en bandexa a Feijoo o abandono de Fexdega». Para colmo de males, añaden los socialistas vilagarcianos, ni siquiera un uso tan evidente como la apertura al público del aparcamiento ha sido puesto en marcha por el Concello «pese aos problemas de estacionamento que seguen a existir no principal núcleo de poboación da comarca».
Este estado de cosas, concluyen el PSOE en Vilagarcía, contrasta con el compromiso que la Xunta mantiene con las instalaciones feriales de Ferrol, que se constituirá como fundación, o A Estrada, cuya subvención rondó el año pasado los 150.000 euros. La capital arousana, en cambio, «inviste máis de 70.000 euros nun proxecto sen futuro, que non xerará novos recursos, que cuadriplica o investimento que realizaba a corporación e supera as axudas que se destinan a Cáritas e Cruz Vermella xuntas».