«Ciberchuches» para paliar la crisis

maría herbón

AROUSA

MARTINA MISER

Mari es una mujer emprendedora. En estos tiempos de todo vale, hay que crear modelos de negocio que, además de productivos, llamen la atención del consumidor. En su tienda de la avenida de A Mariña, en Vilagarcía, +K+, ofrece servicios de lo más diverso: desde detalles y productos para bodas, bautizos y comuniones, hasta informática.

Fusión

Mari y su familia tenían dos negocios. Uno dedicado al sector de los detalles ceremoniales y otro dedicado a la reparación de ordenadores y venta de consumibles informáticos. «Las facturas eran dobles, el alquiler era doble, pero los ingresos no». Sin nada que dudar, Mari puso en marcha +K+ que une a estos dos sectores y al que le sumaron otros tantos, dadas las circunstancias del local.

Diversificación

Debido a la ubicación de la tienda, la presencia de niños hizo necesaria la incorporación de chucherías al negocio un mundo casi tan grande como el de la informática. Por otra parte, aprovechando la licencia del otro local, Mari cuenta también con artículos deportivos del Real Madrid y del Fútbol Club Barcelona «los que más se venden», afirma.

Diversidad

En caso de que los artículos para ceremonias, la informática, la licencia para venta de artículos deportivos y las chucherías pudieran parecer poco, que conste que la variedad no se para en este punto. También cuenta +K+ con un espacio para compra-venta de libros de segunda mano. Por seis euros la crisis no atropellará a la lectura. Se trata de obras de todo tipo, que en las librerías comunes pueden rondar los 20 euros. «Gente que ya no quiere algunos libros y necesita sacarse un dinerito, los trae. Nosotros los ponemos a la venta. A la gente que le gusta leer le pueden costar seis euros, libros que en una librería pueden costar de 20 a 15 euros».

Durante los meses de invierno el éxito de esta iniciativa es mayor pero lo cierto es que esta sección dentro de su tienda sí tiene salida, ya que una de las principales características de sus libros es que se encuentran en perfecto estado de conservación, algo que invita a su compra inmediata en cualquier época del año a un precio irrisorio.

Negocio

La gente, comenta Mari, siempre dice que el primer año del negocio es el más difícil. Pero sí notan los efectos económicos de esta devastadora situación. «El año pasado hice muchas bodas y bautizos. Este año solo una». El tiempo es otro de los factores que Mari nota en su volumen de ventas. Si el tiempo no acompaña, la gente no sale a la calle pero, si Lorenzo sale, hay quien prefiere irse a la playa en lugar de prestarse a un agradable garbeo por el centro.

Oportunidad

En la parte de atrás de la tienda está colocado otro mostrador. En el pasillo, más artículos. En esta ocasión, moda: fulares para todos los gustos. Aquí se arreglan ordenadores de todo tipo así como también se venden consumibles para los mismos. El tipo de clientes es prácticamente el mismo «la gente de siempre, la gente que te conocen y la gente que le prestas servicios de mantenimiento. La gente fiel que sabe como trabajas sigue viniendo».

Como siempre, todo es cuestión de renovarse para sobrevivir. Y el modelo de esta arousana es uno de los ejemplos más ilustrativos de la capital para demostrar que, con un poco de iniciativa, ingenio y organización, se puede conseguir un negocio tan particular como el de esta vecina de Vilagarcía.