El Xadrez Fontecarmoa es el club que más jugadores y más jóvenes tiene en la comunidad
23 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.En apenas cinco años, el Xadrez Fontecarmoa ha multiplicado por dos el número de jugadores jóvenes de la entidad. Una progresión que le ha convertido en el club que más y mejor trabaja la cantera de toda Galicia. La razón de este incremento de aprendices de ajedrecistas hay que buscarla en que cada vez llaman niños más jóvenes a las puertas del club para aprender a jugar.
¿Dónde se debe marcar el límite de edad? Julio Torrado dice que con 5 o 6 años ya pueden empezar y «disfrutar del juego». En el Fontecarmoa se plantean esa primera toma de contacto como una fase de captación. «El objetivo es que el niño vuelva al año siguiente», explica Torrado. Para ello, y teniendo en cuenta las edades de las que estamos hablando, el juego es el eje sobre el que giran todas las actividades. Pero el JUEGO con mayúsculas y no, desde luego, con el ajedrez como único protagonista. En una suerte de ludoteca especial, los niños pintan o disfrutan con las fichas, que empiezan a saber cómo mover. «Y aprenden a respetar las normas, a los rivales, a saber perder...», explica.
Por norma general, no es hasta que los niños tienen ocho o nueve años cuando comienzan a entrar en escena los resultados de algunas competiciones. Esta fórmula de integración en el ajedrez le está dando buenos resultados al Fontecarmoa. Torrado considera que un 80% de los niños continúan en el club más allá del primer año.
Formando monitores
El trabajo de formación del Xadrez Fontecarmoa no se centra solamente en los jugadores. Desde el club han comenzado también ya desde hace unos años a crear monitores. «Fue una idea original de Roberto Vidal que pronto asumimos todos», recuerda Torrado. La razón es muy clara. De no haberlo hecho, no hubieran tenido la posibilidad de asumir el incremento exponencial de niños que han venido teniendo en los últimos años en la escuela. Y la idea, además de ser buena, ha salido bien. Varios de los profesores del club en sus inicios han tenido que dejar esa labor de enseñanza con los recién llegados ante las necesidades de organización de una entidad que cuenta esta temporada con catorce equipos en las distintas categorías. Su hueco está cubierto de forma más que satisfactoria por jóvenes ajedrecistas que cumplen la doble función de jugadores y de cicerones de los recién llegados.