Es como un jeroglífico que cada semana se enreda más y más. ¿Cómo juntar una alineación competente para el partido de esta tarde (A Lomba, 17.30) contra el Mondariz? Esta es la pregunta que se formulaba ayer Lino González. Y la respuesta no es fácil de hacer. De hecho, las dudas para definir el once inicial que el Arousa ponga en liza esta tarde probablemente no se despejarán hasta el calentamiento. En realidad, y para huir de los tópicos, conviene escribir que las dudas no las tiene el técnico, que sabe a quién tendría que poner en liza hoy, sino los jugadores. Más concretamente, su estado físico.
Por una vez, los problemas no llegan en la portería. Jorge Pérez, barco mediante, estará esta tarde en A Lomba. Y bien que lo agradece su entrenador que, visto lo visto, no tiene reparos en reconocer que la presencia del guardameta bajo palos es uno de los principales argumentos para guardar esperanzas de conseguir un resultado positivo.
En la defensa estarán Ríos, Rivas, Juanjo y Santi. Este último no se entrenó durante la semana pero será uno de los futbolistas enviados hacia la aventura. Es decir, hasta que el cuerpo aguante. Vichi será posiblemente su sustituto y el sistema se adaptará teniendo en cuenta el resultado.
El centro del campo será una de las partes mejor cubiertas por el Arousa. Allí estarán Vixo y Comesaña en la parte central; en la línea de tres con la que hasta ahora han jugado los arlequinados en la mayor parte de los partidos figurarán Camiño y Josiño. Son ellos las dos grandes esperanzas blancas (arlequinadas en este caso). Por estado de forma propio y por el estado de los demás. Porque en esta hipotética alineación del Arousa llegamos ahora a la parte más complicada. Aquí aparecen unas molestias en los isquiotibiales de Ricardo, que ni le abandonan ni le impedirán estar en el equipo inicial de esta tarde, un esguince de tobillo de Jonathan que prácticamente lo descarta para la cita y un golpe en el cuádriceps de Eloy que le ha impedido entrenar durante toda la semana. A este último se le someterá a una prueba antes de comenzar el partido. Si no pudiera jugar, su puesto será ocupado casi con total seguridad por el juvenil de primer año Bugallo.