Paula, la niña que logra doblegar a la crisis


Paula es de Boiro. Tiene 17 meses, una sonrisa preciosa y un problema: nació sin sacro, así que no puede caminar. Aunque la suerte de la pequeña parecía echada, sus padres se rebelaron contra el destino, y alentados por el brillo de los ojos azules de la pequeña iniciaron una ardua batalla para lograr que la niña sea operada en Alemania. La fe puesta en su causa, probablemente la más justa de todas, ha hecho que lograr que Paula camine se haya convertido en el objetivo de cientos de personas. Eva, Enma, Juan, Jessica y Mar son solo algunos de los barbanzanos implicados en organizar este ejército de voluntades.

Un empresario de Valga

La campaña se ha sustanciado en una recogida de dinero que deberá permitir reunir los 265.000 euros que cuesta el tratamiento al que ya está siendo sometida la pequeña Paula en Alemania. Allí ha superado con éxito una primera operación, aunque el camino que le queda por recorrer es largo y se prolongará mientras la niña siga creciendo. El dinero va entrando a buen ritmo en la caja. Y seguirá haciéndolo, sobre todo gracias a gente como Juan José Castaño, responsable de la empresa de carpintería metálica ODL. Ayer, este empresario valgués entregó 500 camisetas que serán vendidas a precios de entre 6 y 8 euros para seguir sumando euros. Hay tallas para todo el mundo: desde niños de tres años hasta mayores que necesiten una XXL. La prenda se podrá adquirir en Ribeira, Padrón, Boiro y A Pobra, además de en otros lugares en los que se desarrollen actos puntuales en favor de Paula.

Lo que hay que hacer

Juan José Castaño no quiso ponerse ayer para hacer la foto de familia con las camisetas que ha financiado. Este hombre quitó importancia a la aportación que ha realizado. «De que lle pase unha cousa así non está libre ninguén», reflexionaba, así que hay que ser solidario, concluye su afirmación. Pero es un momento complicado para que las empresas sean solidarias...¿o no? «As empresas, moitas veces, malgastan os cartos en cousas menos importantes. E isto é algo que hai que facer. Diante dunha desgraza hai que axudar por moito que haxa crise», concluye.

Un oro olímpico

Las quinientas camisetas cedidas por el empresario valgués no fue la única aportación que ayer recibieron los integrantes del ejército de apoyo a Paula. El deportista pontevedrés Pablo Cimadevila ha decidido brindar a esa causa uno de sus tesoros más preciados: una medalla de oro que ganó en el año 2000 en las olimpiadas de Sídney. Las razones que han llevado a este gran deportista a donar una de las dos piezas que dan testimonio de sus mayores conquistas las explica él mismo: «Estoy en silla de ruedas desde los cuatro años y pensar que una niña pequeña puede llegar a caminar gracias a una medalla y a la ayuda de tanta gente me hace ilusión». «Fue la primera medalla que consiguió un deportista gallego en unos Juegos Olímpicos, pero en la vitrina de casa de mis padres no hace nada y a Paula puede ayudarla», sentencia este hombre.

Seguimiento

No es la primera vez que Cimadevila se implica en la campaña en favor de Paula. Hace unos meses ya donó camisetas firmadas por él, y ayudó a los amigos de la niña a llegar a otro de los grandes del deporte gallego, David Cal, quien también ha participado en la campaña. Hace unos días, el deportista pontevedrés contactó con la gente de la asociación para interesarse por cómo iba la cosa. Y como aún queda dinero por recaudar -aunque ya se ha superado el ecuador- decidió volver a mojarse, y esta vez a lo grande. Con una medalla de oro. Como la sonrisa de Paula.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
0 votos

Paula, la niña que logra doblegar a la crisis