Y mientras, su compañero Ramón Ferro sigue esperando a que le devuelvan el título ganado

La Voz

AROUSA

Si a Óscar Graña le queda la alegría de la elección recompensada, su compañero de fatigas en la canoa, Ramón Ferro, sigue sufriendo el calvario que empezó a vivir nada más cruzar primero la línea de meta del Mundial de Singapur junto a su pareja accidental, el tudense Manuel Garrido. Y es que a estas alturas, mes y medio después de que los jueces de competición descalificasen a la tripulación gallega por haber superado un puente a 200 metros de la salida del maratón por su izquierda en vez de por el medio del mismo, el palista isleño sigue aguardando a poder recuperar su segundo oro planetario en los despachos.

Tal y como le había adelantado el propio presidente de la Real Federación Española de Piragüismo, Juan José Román Mangas, al propio Ferro nada más conocerse la descalificación, la RFEP presentó a principios de noviembre el pertinente recurso ante la Federación Internacional de Piragüismo reclamando la devolución del oro mundial para Ferro y Garrido. El secretario general de la Española, Jesús Rodríguez, explicaba el miércoles que «hemos agilizado el recurso todo lo posible, entregándoselo en mano a la junta directiva de la Federación Internacional aprovechando que se reunió en Barcelona». El problema es que «no hay un plazo establecido para que nos respondan».

Ferro decide continuar

Ramón Ferro señalaba esta semana que «non sei nada desde o día da regata». Y se muestra pesimista sobre una pronta resolución. «Penso que vai ir para bastante longo»

Lo que sí sabe ya Ramón Ferro es que continuará remando. «Un ano máis, polo menos». Desecha así la posibilidad de colgar la pala. Idea que sopesó seriamente recién llegado de Singapur, de donde vino «coa cabeza moi quente».

De hecho, el isleño ha empezado esta semana la pretemporada con la vista en el Mundial de Roma 2012, donde se ve con su compañero, Óscar Graña. ¿Qué le parece competir con un subinspector? Ferro se ríe, y comenta que «tamén se non aproba o exame, mátoo».