El examen de O Pombal

a. garrido, n. soto VILAGARCÍA, PONTEVEDRA / LA VOZ

AROUSA

Hay dos o tres partidos al año por los que un seguidor de cualquier equipo rentabiliza -más allá de la simpatía o cariño que tenga por su club- los treinta, cuarenta o cincuenta euros que paga al inicio de cada temporada por su carné de abonado. Citas especiales, por la calidad de los contendientes, o por la rivalidad que pueda existir entre ambos. Cuando ya estos dos ingredientes se juntan, la fecha está marcada en rojo en el calendario de cualquier buena aficionado al deporte. Y eso es lo que esta tarde (18.00) sucede con el duelo que enfrenta en el pabellón de O Pombal al Establecimientos Otero Xuventude y al Marín Peixe Galego.

El encuentro pone en juego la supremacía en la competición puesto que mide a los dos únicos equipos que se mantienen invictos en el grupo AB de la Liga EBA. En realidad, se dirime el liderato del campeonato pese a lo que una clasificación mentirosa debido a que el grupo tienen un número impar de equipos diga el lunes.

El partido es, pues, todo un examen. Lo es aunque los técnicos quieran escaparse de él alegando que todavía no están suficientemente preparados para afrontarlo. Nunca lo están según sus cuentas, así que eso no es excusa. Lo cierto es que el encuentro resolverá algunas dudas sobre el potencial de unos y otros y, probablemente, creará otras nuevas en la mente del técnico derrotado.