Si los datos provinciales no logran una mueca de comprensión, peor es la respuesta a una cifra que consolida a Pontevedra como la ciudad gallega con la mayor tasa de paro. Con un 20,9 % de desempleo, solo la vecina ciudad de Vigo se aproxima, con un 20,5 %. Pero toda cruz tiene su cara y esta sí permite sonreír. La capital del Lérez ha logrado bajar este porcentaje dos puntos respecto al mismo período del pasado año, según la EPA.
Los sindicatos de la ciudad lo tienen claro a la hora de buscar el origen del problema. Pontevedra vive volcada en el sector servicios y ese es el que más puestos ha devorado desde que empezó la crisis. «El problema del desempleo tiene que ver con el modelo de desarrollo de la ciudad, que está basado prácticamente en los servicios», señala José Luis García Pedrosa, secretario comarcal de CC. OO., quien recuerda que el efecto dominó de Factoría Naval ha contribuido a mantener este porcentaje desde que arrancó el año.
Con más de 48.000 personas en edad de trabajar -se considera población en edad activa a los individuos de más de 16 años-, la Encuesta de Población Activa calcula que más de 10.100 personas están en situación de desempleo en la capital. La Consellería de Traballo rebaja esta cifra hasta los 7.512 desempleados, mientras en el arranque del año, estas cifras estaban en 9.400, según la EPA, y en 6.967, de acuerdo con el Servizo Galego de Colocación.
Los representantes sindicales de la ciudad achacan también este incremento en los primeros nueve meses del año a la condición de ciudad funcionarial. «La fuerte reducción en el empleo temporal en las administraciones públicas también repercute en los últimos datos de la EPA», explica García Pedrosa, que al igual que el secretario comarcal de UGT, Ramón Vidal, considera alarmante que una ciudad como Pontevedra supere a las otras seis grandes ciudades de Galicia.
La construcción, en crisis
La falta de un tejido industrial consolidado es uno de los grandes hándicaps laborales de la capital unidos a un sector, como el de la construcción, que en Pontevedra ha vivido su annus horribilis.