Sin ambages. Lino González reconoce que el Arousa no jugó bien en el derbi contra el Portonovo, como tampoco lo había hecho en primer partido de la temporada frente al Verín. Pero más allá del estilo -el rival también cuenta y como apunta el propio técnico «no somos el Barcelona»- el preparador señala al apartado físico como uno de los principales asuntos a mejorar en su equipo. Quizás esa asfixia fue la que lastró las contras que los vilagarcianos lanzaron en la segunda mitad. Ahí faltaron ideas y ya se sabe que para que la mente esté clara es importante que los pulmones respiren bien. «Teníamos la idea pero estuvimos precipitados», recuerda el entrenador.
Y al margen del cómo, Lino señala al cuánto. Lo cierto es que el Arousa cuenta ya con seis puntos en la tabla y que, el domingo, consiguió uno de los objetivos que se había marcado para esta temporada, que es afianzar los partidos que dispute como local. La idea, insiste González, es ir partido a partido sin marcarse más objetivos que tener una temporada tranquila, que fue el que a él le fijó la junta directiva una vez que la economía sigue mandando en el día a día de la entidad y que los refuerzos se vieron ajustados a la mínima expresión.
Y en ese camino de cada jornada, Lino González ya alerta de que el Marín les va a poner en muchos más aprietos de los que hasta ahora han sufrido. «Nos va a obligar más defensivamente», aventura el preparador.
Los arlequinados tenían previsto realizar en la noche de ayer su primera sesión de entrenamiento de la semana. Salvo novedad de última hora, el técnico confiaba en poder contar con todos sus futbolistas, excepto Sayar, puesto que ninguno pareció salir tocado del partido.