Los herederos de «Jalisco»

La Voz

AROUSA

Aunque en estos momentos el burro es un animal en peligro de extinción, hubo un tiempo en el que su presencia era normal en todos los rincones de Galicia. También en O Grove, donde había una buena colonia de ellos acomodada en el entorno de San Vicente, donde su labor era especialmente requerida para el transporte de materiales desde y hacia los molinos.

Incluso en A Toxa está documentada la presencia de burros, y no solo a través de lo escrito por Pardo Bazán sobre el animal que descubrió las capacidades curativas de las aguas termales. Francisco Meis, técnico municipal y experto en la historia de esta isla, señala que en la década de los sesenta uno de estos animales era propiedad del Gran Hotel, donde realizaba las tareas de carga tan características de esta especie, y que también era utilizado para dar paseo a los turistas. El nombre de aquel borrico aún se recuerda: fue bautizado como Jalisco.

Subvención de 26.997 euros

Si no surgen problemas, los herederos del viejo Jalisco vivirán en A Toxa de forma mucho más confortable que su antecesor. Para lograr que Emilia y su familia se instalen en la isla del Louxo, el Concello ha obtenido una subvención de casi 30.000 euros del Fondo de Compensación Ambiental de la Xunta de Galicia, fondos con los que ya se ha construido la cuadra en la que la familia cuadrúpeda va a residir.