Uno de los problemas que encuentra todo gobierno local en días de fiesta es la necesidad de conciliar las celebraciones con la limpieza de los espacios públicos. Esto es especialmente importante en la jornada de San Roque, puesto que la noche que da paso a la Festa da Auga suele ser muy larga, sobre todo en el entorno de la playa.
Para que A Concha-Compostela no reciba a los bañistas ese día llena de plásticos y botellas, el Concello de Vilagarcía ha diseñado un operativo especial de limpieza y seguridad en el que participan la Policía Local, el equipo de emergencias, y los departamentos de Obras y Parques e Xardíns, además de la empresa concesionaria del servicio de limpieza. Se trata, según explicaba ayer el alcalde Tomás Fole, de un «sobreesfuerzo» en el que participará un equipo de entre quince y veinte personas.
El dispositivo comienza con medidas preventivas, fundamentalmente con la instalación de contenedores en la playa de A Concha para que quienes hacen la juerga en el arenal tengan un lugar donde dejar los residuos. A primera hora de la mañana se pondrá en marcha un operativo de limpieza, intentando, en todo momento, no importunar a los usuarios. La empresa concesionaria comenzará a primera hora a trabajar desde la orilla de la playa. Delante de las máquinas, personal de Protección Civil o de la Policía Local como medida de seguridad.