Las pugnas internas en el PP constituyen la clave de su presidencia
23 jul 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Javier Puertas inició su estadía en la presidencia de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía en septiembre del 2009. Tal y como se han desarrollado los acontecimientos, no cumplirá los dos años al frente de la segunda institución de la ciudad. El presidente portuario ha padecido la mitad de su mandato en el filo de la navaja, siempre pendiente de una destitución que finalmente no se produjo porque contó con un escaso aunque suficiente margen para dimitir y cerrar el proceso sin renunciar a la dignidad personal. La clave de todo se sitúa en las pugnas internas del Partido Popular.
¿Por qué llegó Javier Puertas a presidir la Autoridad Portuaria?
Las elecciones autonómicas del 2009 devolvieron el poder en la Xunta al Partido Popular. Como sucede en el resto de los cinco puertos gallegos de interés general, la presidencia de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía está en manos del Gobierno autonómico. Lo que se escenificó con ocasión del relevo del socialista Javier Gago fue, en toda su crudeza, el pulso que desde tiempo atrás mantenían el presidente local del PP y portavoz municipal, Tomás Fole, y el presidente provincial y responsable máximo de la Diputación, Rafael Louzán. Fole no disimuló su intención de ocupar el despacho del muelle de Pasajeros como trampolín hacia la alcaldía. Louzán tampoco se anduvo por las ramas a la hora de impedirlo. Ganó el de Ribadumia y buscó a un hombre que pudiese representarle. Lo encontró en la persona de Javier Puertas, quien tras destacar en Caixanova, había transitado por el Deza y Pontevedra. Su imagen de gestor competente sirvió como refuerzo frente al argumento meramente político.
¿Era la presidencia únicamente un trampolín?
Evidentemente. El verdadero objetivo del retorno de Puertas a Vilagarcía no apuntaba hacia la Autoridad Portuaria, sino a la presidencia local del Partido Popular. Que la designación iba más allá de la mera gestión lo deja bien a las claras el mucho tiempo que la Consellería do Mar, nueva depositaria de las competencias portuarias en Galicia, tardó en sustituir al socialista Javier Gago, quien siguió en su puesto desde el 1 de marzo, fecha en la que se celebraron los comicios autonómicos, hasta septiembre; cinco meses.
¿Qué rompió su camino desde el muelle de Pasajeros a Castelao?
La hoja de ruta planteada por la dirección provincial del Partido Popular pasaba por la asunción de la presidencia local en Vilagarcía por parte de Javier Puertas, manteniéndose Tomás Fole como portavoz municipal con la esquiva promesa de que, tal vez, pudiese optar a ser de nuevo el candidato a la alcaldía en el 2011. Aquellos planes saltaron por los aires al toparse con la férrea resistencia de Fole. Convencido de que el que durante mucho tiempo fue el primer bastión del PSOE en Pontevedra podía caer de su lado, el presidente vilagarciano peleó hasta conseguir, a última hora y contra toda previsión, que en la capital arousana se convocase un congreso local conservador. Ante esta encrucijada, la cúpula provincial no tuvo más remedio que sumarse a un proceso que no deseaba y armar una candidatura. Puertas era su hombre.
¿Cuál fue la consecuencia del congreso local del PP?
Fole se impuso a Puertas tras una campaña tan dura como enfangada, que supuso la primera derrota política de Louzán en su relampagueante trayectoria. A tanto llegó la bronca interna, que muchos concluyeron que el Partido Popular quedaba, una vez más, dividido en dos familias irreconciliables. El presidente de la Autoridad Portuaria siguió en su cargo, pero, como en el fútbol cuando resulta adverso, su destino ya no estaba en sus manos. Dependía de lo que sucediese un año después -el congreso tuvo lugar en junio del 2010- en las elecciones municipales en las que el restaurado presidente se lo jugaba todo a una carta.
¿Cuál fue la gestión de Puertas al frente de la institución portuaria?
En buena lógica, mientras la pugna política seguía su propia secuencia, Javier Puertas ejercía su responsabilidad al frente de la Autoridad Portuaria. En justicia, cabe destacar que heredó una compleja situación, protagonizada por el fiasco de Contenemar, que no había pagado un duro y comprometió el futuro de la terminal de contenedores de Ferrazo, fundamental para que Vilagarcía pudiese mantener una posición mínimamente digna en el concierto internacional del transporte de mercancías por mar. Así, como hito sobresaliente de su presidencia cabe resaltar el rescate de la concesión, realizado en un tiempo récord y certificado por el Consejo de Ministros. Paralelamente, sin embargo, los muelles fueron despoblándose al tiempo que determinadas decisiones sobre personal de confianza y la composición de su equipo directivo generaban una notable polémica en la comunidad portuaria de la capital arousana.
¿Cómo se produjo su dimisión y su inmediato relevo en el Puerto?
Conseguida la alcaldía, la pugna entre Fole y Louzán retomó su conocida intensidad. Todos daban por hecho el relevo de Puertas, aunque nadie acabada de dar un paso al frente. La secuencia indica que el todavía presidente comunicó su dimisión el miércoles por la tarde a Rosa Quintana, conselleira do Mar. Por la mañana, el presidente de la Diputación había visitado al alcalde de Vilagarcía. Es difícil pensar que no conversaron del tema. A partir de ahí, todo se desencadenó.