Los años de vacas gordas no fueron iguales para todos, pero la crisis sí que los atacó a todos por igual. A la cabeza del ránking del ladrillo en la comarca está Sanxenxo, con 6.674 viviendas nuevas en la década. El mejor año para la Marbella gallega fue el 2007, con casi un millar de visados, aunque tampoco le fue mal a principios de la década; en el 2001 ya contabilizaba 908 certificaciones de obra nueva. El bajón llegó con el 2009, con un centenar de visados. El panorama se recuperó algo el año pasado, pero no se superaron los 125 visados.
Tampoco le fue mal a Vilagarcía, con un total de 5.375 viviendas nuevas en la década. Pero el mejor año en el municipio arousano queda lejos; fue el 2001, con 791 viviendas. Y el peor, el año pasado, con tan solo 33 visados en un municipio donde las grúas, hasta hace nada, formaban parte del paisaje urbano.
Al otro lado de la balanza está Meis, el municipio con menos actividad en el sector de la construcción. El peor ejercicio se registró en el 2002, con tan solo tres viviendas visadas. En el 2010 fueron 14. Similar es el caso de Meaño, con el mismo número de certificados el año pasado.
Uno de los datos más llamativos es el de Ribadumia. En Barrantes se registró hace unos años un importante bum inmobiliario que propició que en 2006 se llegaran a construir 245 edificios. Pero a partir del 2008 empezó el declive, con tan solo 9 visados ese año, 8 al siguiente y 12 en el 2010.