26 feb 2011 . Actualizado a las 06:00 h.
Fexdega necesita seriedad si no quiere que la crisis se la lleve por delante. Los últimos años están mostrando una de las caras más tristes del recinto ferial vilagarciano, que cada vez tiene menos contenidos y, por tanto, menos futuro. No parece la mejor idea que el actual gerente abandone su cargo sin que se busque antes a un sustituto que garantice el trabajo y la actividad. Fexdega no es el cortijo de la Cámara de Comercio. Es un patrimonio de la ciudad y de toda la comarca.