a democracia es frágil e imperfecta. Mucho. Porque está basada en una división de poderes que es difícil de mantener. La causa no es otra que la ambición de los políticos por controlarlo todo. Ya manejan el Ejecutivo y el Legislativo. Es decir, hacen las leyes y las hacen cumplir. Influyen de modo perverso en el tercer poder, el Judicial. Al punto de que hay jueces afines al PP o afines al PSOE. Y también le tienen hincado el diente al cuarto poder de una democracia para que sea verdaderamente libre, que son los medios de comunicación. A los políticos les cuesta digerir la crítica, así que intentan contar con medios afines. Lo mejor es montar televisiones y radios públicas. Que pagamos con el dinero de todos para que unos pocos digan lo que quieran sin que los que lo tienen que decir, los periodistas, puedan hacer preguntas. Por eso tenemos tantas televisiones autonómicas y radios municipales. En Vilagarcía, el ex alcalde Javier Gago quiso montar una tele local. Imperó la cordura y careció de apoyos para llevar a cabo la idea. El ex concejal del PSOE Marcelino Abuín y el actual alcalde en funciones, Xosé Castro Ratón (BNG), tuvieron la ocurrencia de montar un chiringuito-radio local de escasa utilidad pública y nula oportunidad. Por aquello de la crisis. Lo hicieron por la puerta de atrás. Sin explicarlo. Porque no tenía explicación. La única era hacerle un favor a una amiga que trabajaría en ese medio. Los favores están muy bien, pero se pagan con el dinero propio. No con el de todos. Al final, no habrá radio. Menos mal.

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