Una vecina de Marín, Carmen Rosales, presentó una denuncia ante el Instituto Galego de Consumo por una factura de Movistar que entiende que es abusiva. La mujer, que cuenta con el respaldo de la asociación de vecinos de Mogor, explicó que en el pasado temporal se estropeó el teléfono fijo. Rosales indicó que comunicó la avería al servicio técnico de Movistar.
Cuando acudió un técnico, este, según la versión de la denunciante, «se empeñó en que la avería era en mi domicilio». La mujer señaló al técnico que era más probable que el problema estuviese en el poste en la calle. Un vecino, que vio el diálogo, le ofreció un saco para tapar el poste y ponerle cinta aislante y se solucionó la avería. Según la mujer, su sorpresa fue mayúscula cuando en la factura, ya pagada al estar domiciliado el recibo, se le cobró la visita del técnico y la reparación que no tuvo que hacerse en su casa.