Proponen que Pose ejerza como mediador en la crisis del PSOE

María Santalla VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

La abierta discrepancia entre las dos facciones que se han formado en el grupo municipal del PSOE en Vilagarcía podría requerir la intervención del responsable provincial del partido, Modesto Pose. Algunas voces han pedido la intervención de la cúpula para intentar zanjar la crisis abierta a raíz de lo ocurrido con los bancos del parque de Ravella y la posterior dimisión de Marcelino Abuín. Modesto Pose podría ser la persona elegida para actuar como pacificador.

Anteayer se celebraba la primera reunión para reorganizar el grupo municipal. Se cerraba sin acuerdo porque la intención de la alcaldesa, Dolores García, y de la concejala Victoria Hierro era que la primera asumiese la concejalía de Xestión do Territorio y Urbanismo y que la segunda ocupase la vocalía que hasta ahora había asumido Marcelino Abuín en la Autoridad Portuaria. La regidora se desprendería, sin embargo, del área de Medio Ambiente -que también era responsabilidad del edil que ha dimitido- para encargársela al concejal que lo sustituirá en la corporación, Álvaro Carou. Ese organigrama no convenció en absoluto a los otros cuatro integrantes del grupo socialista, que entienden que Dolores García no puede asumir bajo su dirección más áreas de las que ya tiene.

En principio estaba previsto que ayer se celebrase una nueva reunión con el objetivo de zanjar de una vez por todas este asunto. Pero las ocupaciones de los concejales y la celebración de la Cabalgata por la tarde lo impidieron. Hoy tampoco habrá movimientos, al menos de forma oficial, puesto que se trata de una jornada festiva. Así que será mañana, en principio a primera hora de la tarde, cuando se celebre esa reunión en la que debe tomarse una decisión sobre la futura organización del grupo.

Lo cierto es que la fragmentación del equipo socialista de Vilagarcía quedó ya en evidencia la semana pasada, cuando los concejales debatieron su posición en el pleno en el que se debatía la moción vecinal sobre la reconstrucción de los bancos de azulejo de Ravella. En ese momento el grupo formado por Marcelino Abuín, la alcaldesa y Victoria Hierro defendía el voto en contra de esa propuesta, mientras que los otros cuatro concejales, Tania García, Manuel Cuervo, Susana Camiño y José Membrives, entendían que era su obligación ser sensibles al clamor vecinal. Esas posiciones encontradas se salvaron haciendo valer la mayoría, de manera que el Partido Socialista anunció que votaría -y así lo haría al día siguiente- a favor de la propuesta de la comisión ciudadana. Como es sabido, su negativa a asumir esa decisión desembocaba al día siguiente en la dimisión de Marcelino Abuín, que no asistió ya al pleno en el que se debatía la modificación de uno de sus proyectos más mimados, la remodelación del jardín de Ravella.

Desde el Partido Socialista confían en que esta crisis pueda zanjarse mañana con éxito para inmediatamente meterse ya de lleno en esta última etapa de mandato, en la que deben centrarse en promocionar a quien será su candidato en las elecciones del mes de mayo, Carlos Guerrero.