En la iniciativa, dirigida a parados de difícil acceso al mercado de trabajo, participaban decenas de empresas
08 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.A Xoubiña, la escuela taller de hostelería y turismo que el Concello de Vilagarcía impulsaba en el balneario de A Compostela, no es el único proyecto que ha naufragado en la última convocatoria de subvenciones de la Consellería de Benestar e Traballo. Junto a ella se cae también la petición que la Administración local cursó para desarrollar la sexta edición del Programa Integrado de Emprego, una iniciativa dirigida a parados con un perfil más complicado a la hora de acceder al mercado de trabajo, que la capital arousana acogía ininterrumpidamente desde el 2005.
Así lo reconocía ayer la concejalía de Formación e Emprego, que, como sucede en el caso del centro formativo previsto para las instalaciones de la playa, desconoce las razones de su exclusión. El departamento municipal que encabeza el concejal socialista José Membrives argumenta que, con los datos de las experiencias anteriores en la mano, no existe explicación objetiva alguna que pueda justificar esta decisión. Sin ir más lejos, el nivel de inserción laboral, es decir, de participantes en el programa que consiguieron una ocupación remunerada al cierre de sus respectivas ediciones, superó el 50%. En total, el número de contratos generados a través de los cinco programas, al fin y al cabo la meta fundamental de este tipo de iniciativas públicas, supera los doscientos.
La frustración de la concejalía ante el recorte de las ayudas -Vilagarcía solicitaba en esta ocasión 225.000 euros- es mayor por las características propias de los planes integrados. Para empezar, sus contenidos no estaban prefijados, sino que se establecían después de consultar con decenas de empresas de la comarca aquellas áreas de actividad en la que existe una mayor demanda de personal. En la primera edición del programa colaboraron, por ejemplo, 21 compañías. En aquella ocasión se generaron 61 contratos, de los que más de la mitad superaban los seis meses de duración.
Cabe destacar que la experiencia no se limitaba a la formación teórica de las personas admitidas. Cada una de ellas realizaba prácticas laborales, además de recibir información, orientación y asesoramiento integral en la búsqueda activa de empleo.