El Concello busca una fórmula para afrontar los gastos del viaje del Ibiza

Antonio Garrido Viñas
Antonio Garrido VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El Concello de Vilagarcía parece decidido a asumir los gastos que supone el aplazamiento de partido del pasado domingo entre el Extrugasa y el Palacio de Congresos Ibiza, y que no se pudo celebrar debido al mal estado de la pista de Fontecarmoa, impracticable debido a la humedad. Ravella no echa balones fuera y considera que al ser el pabellón una propiedad municipal es el Concello quien debe afrontar los inconveniente que se derivan tras lo sucedido el domingo.

Los gastos del aplazamiento se cifran en un mínimo de seis mil euros. Una cifra que puede incrementarse considerablemente dada la premura de fechas para conseguir los billetes de avión. El ejemplo del Extrugasa es claro: el cuadro vilagarciano tiene cerrado su desplazamiento a Ibiza, que será en la última semana del mes de marzo, desde hace varias semanas y el precio no baja mucho menos de los cinco mil euros.

Así las cosas, en Ravella están estudiando la fórmula para asumir este inesperado gasto. El Extrugasa apunta que desearía que la factura no incidiera en el contribuyente de a pie y que la mejor solución pasaría por encontrar un patrocinador privado que asumiera este inesperado tropiezo. Desde luego, en el club insisten en que su economía no da para más y que se ven incapaces de asumir este revés.

La reunión del Comité de Competición se celebrará mañana y de ella estarán muy pendientes, lógicamente, en el Extrugasa. El club vilagarciano pretende llegar a a un acuerdo con el Ibiza para que el partido se dispute el 8 de enero. Ese fin de semana no hay Liga puesto que es cuando se celebra la Copa de la Reina. ¿Cuál es el problema? La gran temporada que está firmando el Extrugasa. Matemáticamente aún no es imposible que las arousanas puedan hacerse un hueco en la competición copera y parece difícil que en Madrid coloquen un partido más allá de la finalización oficial de la primera vuelta del campeonato.

El otro punto de preocupación que se presenta en el futuro inmediato del Extrugasa es la posible sanción económica. El Extrugasa está en la cuerda floja tanto porque la instalación principal no estuviera en las condiciones precisas para disputar el partido, como por el hecho de que no hubiera una cancha reserva para solventar el problema.