O Grove despliega un plan de tráfico para evitar los atascos en el Marisco

Rosa Estévez
Rosa Estévez VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Como todas las fiestas, la del Marisco de O Grove tiene una cara B. O muchas: las de todos aquellos que con su trabajo ayudan a que la celebración gastronómica meca salga a pedir de boca. Es el caso de las más de setenta personas que durante las jornadas de fiesta se enfundarán sus uniformes para garantizar a todo el mundo la seguridad, la fluidez del tráfico y la atención de emergencias.

El comité que se encarga de organizar a este amplio equipo humano sabe que los atascos son uno de los grandes problemas a los que deberán hacer frente. Con la fiesta, O Grove se colapsa y la intención del equipo que coordina Víctor Otero es minimizar las largas colas que año tras año se forman a la entrada de la localidad. «Temos pensado un sistema para meter os coches o máis rápido posible no Grove», explicaba ayer. El objetivo es que los vehículos alcancen cuanto antes el casco urbano, donde deberán estacionar. «A xente que nos visite ten que ter claro que todo O Grove é aparcamento. Para aparcar na zona máis próxima ao recinto feiral terán que madrugar moito», señalaba ayer Víctor Otero.

La advertencia del responsable del grupo de coordinación de emergencias cae dentro de los dictados de la lógica y del terreno del sentido común. Y aunque habrá quien se empecine en dar vueltas en el coche hasta encontrar una plaza en O Corgo, la gran mayoría de los conductores tendrán que dejar sus vehículos lejos del recinto y realizar andando el último tramo. «Do que se trata é de que esa xente non teña que pasar antes moitísimo tempo atrapada nun atasco», explica Otero.

Para lograr ese objetivo, se ha diseñado un dispositivo que consistirá en colocar a agentes que paren y reactiven la circulación cada cinco minutos en varios puntos entre la rotonda de Ardia y la plaza de O Corgo. Además de atender a los cruces, es necesario vigilar y controlar también los pasos de peatones -hay unos veinte en ese tramo, aunque en los que se centrará la atención es en los situados en todo el área de Beiramar- para garantizar la fluidez del tráfico. En aquellos momentos en los que el circuito principal de entrada a O Grove (por Teniente Domínguez y por Xoán XXIII) se colapse, los conductores que crucen O Bao serán desviados por San Vicente.

Este dispositivo ha sido probado ya mediante simulaciones, pero aún deberá demostrar su eficacia sobre el terreno. Lo hará este fin de semana, fecha elegida por los responsables del comité de coordinación para probar si sus ideas funcionan y para detectar posibles disfunciones que deberán ser corregidas antes del viernes siguiente, cuando arrancará el puente del Pilar, durante el que se prevé una llegada masiva de visitantes a la localidad. Para entonces, todo el dispositivo -formado por Grumir, Protección Civil y Policía Local- estará orquestado por un equipo centralizado en la sede de emergencias de la localidad, desde donde se darán todas las órdenes.