Vuelta a la cruda realidad

Begoña Paso redac.arousa@lavoz.es

AROUSA

Con septiembre llega cada año el fin de los días buenos de vacaciones para la gran mayoría de las personas. Septiembre es el mes de la vuelta al cole, del regreso al trabajo, del fin de las fiestas por doquier y del punto y final a los atascos a la salida de las playas. Como mucho, y si el tiempo acompaña, los fines de semana.

Un síntoma inequívoco de que se ha terminado el verano, o al menos las vacaciones, es que las playas dejan de estar abarrotadas. La imagen que ofrecía ayer la playa de A Concha, en Vilagarcía, habla a las claras. Pocos bañistas y mucho espacio en el arenal. Una postal muy distinta a la que ofrecía este mismo lugar hace tan solo unos días. Los que aún pueden disfrutar de vacaciones son los estudiantes, como Aaron , de Vilagarcía, que ayer apuraba sus últimos días sin colegio antes de reincorporarse a las clases en el centro de A Lomba.

Pero hasta las larguísimas vacaciones de los escolares y estudiantes tienen un final. Llega más tarde que el de los sufridos trabajadores, pero llega. Y para recordárselo, las librerías de la comarca están ya bien provistas de todo el material escolar habido y por haber y de los nuevos libros de texto que necesitarán los estudiantes. Una de los comercios de este tipo más importantes de Vilagarcía, la Librería Nobel , a penas tenía espacio ayer para dar cobijo a tantos y tantos libros, libretas y demás utensilios. Ahora comienzan días de mucho trabajo en estos comercios, con interminables colas de madres y padres para hacer sus pedidos. Son cosas del fin del verano. Qué le vamos a hacer.