Lo que pudo haber sido y no fue

AROUSA

Que se sepa, el ser humano es el único animal capaz de imaginar realidades alternativas, fabulando cómo habrían sido las cosas si sus premisas hubiesen cambiado. A todos nos gusta tirar de este palo. Si me hubiese tocado la lotería aquel año, ahora viviría en un anuncio de Bacardi. Si hubiese tenido valor para mandar a paseo al jefe, ahora tendría mi propio negocio. Si hubiese cortado a tiempo con aquel noviete o aquella novieta no me vería ahora con este marrón insoportable encima. Así hasta el infinito. Como entretenimiento o lenitivo, esta clase de ejercicios no están nada mal y tienen incluso un cierto punto de utilidad lúdica y psicológica. Ahora bien, si lo que el fabulador hace es instalarse permanentemente en esa versión B de todas las cosas, valorando su realidad no por lo que es, sino por lo que pudo haber sido, el panorama se torna oscuro. Mes tras mes, la valoración de la caída de tráficos de la Autoridad Portuaria de Vilagarcía se ha analizado bajo la óptica de la nefasta gestión de la terminal de contenedores. Si estuviese funcionando la central, los datos serían otros. Claro que sí. Lamentablemente, son los que son, y son malos. Pensar en condicional, en lugar de afrontar la situación como viene, es como abrazar espejismos.