Los estudiantes estadounidenses que vienen de intercambio a Galicia en verano disfrutan cada año cuando van a la playa de Bamio y les enseñan a mariscar
14 jul 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Diez han sido este año los chicos y chicas estadounidenses que han venido hasta Arousa para mejorar su español y conocer las costumbres de la zona, a la vez que comparten con otros estudiantes de su país esta nueva experiencia. La oenegé encargada de hacer esto posible se llama Pandora y trabaja en colaboración con World Learning. Ambas organizaciones realizan esta actividad desde hace cinco años, con el objetivo de promover la comunicación entre razas y culturas.
Estos jóvenes, de entre 15 y 18 años, llegaron desde diferentes puntos de los Estados Unidos, el día de su fiesta nacional, es decir, el 4 de julio. Aquí están alojados en casas de familias de la zona hasta el día 19, momento en el que partirán a hacer el Camino de Santiago.
Los chicos que han sido seleccionados en varios institutos americanos, tenían que cumplir los requisitos de tener el margen de edad establecido y estar estudiando español. Desde la organización tratan de elegirlos desde diferentes puntos del país, para que entre ellos tampoco haya muchas cosas en común y favorecer el intercambio. Llevan ya varios días en la comarca y todos están muy contentos con la experiencia y parecen llevarse bien con las familias con las que conviven.
Ayer tuvieron una jornada diferente y es que no todos los días se tiene la oportunidad de mariscar en la playa de Bamio. Por eso, aunque el día comenzó algo fresco, todos estaban deseosos de ver cómo era la actividad que les esperaba. Cuando llegó la mariscadora no dudaron en ponerse los trajes necesarios para no mojarse y seguirla andando por el agua. Una vez en el sitio adecuado todos estuvieron pendientes de sus explicaciones y fueron muchos los que se animaron a coger el rastrillo e intentar conseguir el mayor número de berberechos y almejas posible, algunos con más éxito que otros. Mientras unos cogían las artes, otros se agachaban para capturar los mariscos con la mano e, incluso, más de uno se decidió a probar el sabor de una alga marina. A todos les gustó la experiencia a pesar de que muchos estaban algo cansados después de la caminata por el agua, que duró algo más de dos horas.
Esta actividad se viene repitiendo desde hace dos años y como los chicos disfrutan con ella, no dudan en mantenerla en el programa de un verano para otro. En este caso son los propios estudiantes los que la seleccionan como una de las mejores del programa Verano intercultural, en el informe que realiza la oenegé estadounidense con sus respuestas.
Ahora les queda una de las excursiones más duras, realizar el el Camino de Santiago en este año Xacobeo. Quieren emprender su marcha el día 19 y estar andando cinco días, llevando una marcha de unos veinte kilómetros diarios. Seguro que esta será otra de las experiencias que estos jóvenes recordarán de una manera más especial, junto con la que realizaron ayer, que les dio la oportunidad de conocer cómo se captura este marisco tan famoso en España y cada vez más, en todo el mundo.