Señalizator

AROUSA

Al alcalde de Vilanova, Gonzalo Durán (PP), le han llamado muchas cosas en su larga carrera política. Una vez, en un pleno, desde el público alguien le comparó con Hitler y el regidor le se querelló con él. Le han llamado dictador por su forma de entender la política, con sus constantes salidas de tono salpicadas de insultos, malos gestos y una dosis casi mortal de demagogia. Pero lo último que he oído que le llaman tiene mucha más gracia. Le han puesto el apodo de Señalizator. Y no es para menos. A Durán le dio la semana pasada una ventolera y se dedicó a instalar por su cuenta y riesgo señales indicadoras de Vilanova en la circunvalación sur de Vilagarcía. Tiene razón el alcalde en una cosa. La señalización de la nueva carretera es más que insuficiente. Ayer sin ir más lejos vi cómo un coche dudaba y dudaba y casi provoca dos accidentes porque no sabía a dónde iba. Y es normal. Hay pocas señales y con mucha menos información de la necesaria. Pero de ahí a que el regidor se pasee por el vial plantando señales y llame a la prensa para salir en la foto hay un mundo. Es un exceso. Es cómo si yo me fuese con un bulldozer a la playa de As Sinas para limpiarla. Que estuve ayer y la verdad es que había bastante suciedad. Estaría tan fuera de lugar como Durán.