Cacabelos pide a la Xunta que remate los retranqueos pendientes en Xoán XXIII

La Voz VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

El delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, José Luis Cores Tourís, visitó hace algunos días las obras de las aceras de la calle Xoán XXIII en O Grove. Ayer, el alcalde del municipio, José Antonio Cacabelos, quiso aclarar algunas cuestiones relativas a esa visita y a la actuación en general. En primer lugar, el regidor indica que solicitó al responsable provincial de la Xunta que finalicen las actuaciones pendientes en esa calle.

Cacabelos recuerda que esta obra fue promovida a su llegada a la alcaldía y que en aquel momento «estaba totalmente paralizada». Asegura que el proyecto preveía casi exclusivamente la construcción de las aceras, pero que cuando él mismo presentó el proyecto a los vecinos se vio la necesidad de modificar el proyecto original. Esto suponía la cesión de los terrenos por parte de los vecinos afectados, marcándose por tanto una nueva alineación y ofreciendo la posibilidad de hacer aceras y plazas de aparcamiento en casi toda la avenida.

El siguiente paso -continúa relatando el alcalde- fue negociar con la Xunta para que se hiciese cargo de la obra y de los retranqueos. El resultado fue la firma de un convenio de casi 600.000 euros y una modificación posterior de 192.000 euros para cubrir los gastos de los muros que debían derrumbarse y levantarse después con una nueva alineación.

El alcalde solicita ahora que la Xunta cumpla, especialmente en lo relativo al retranqueo pendiente de ejecutar, que corresponde a un tramo que es propiedad de la Iglesia. Respecto a esto, Cacabelos deja claro que la Iglesia «cumpriu igual que os demais veciños e cedeu o terreo para que se ampliase a rúa, e igual que os demais propietarios con muro na súa finca, se lle repuxera o muro posteriormente».

Sin ventajas

De esta manera, el regidor niega tajantemente que la Iglesia haya tenido ventaja alguna en este proceso. «Nada máis lonxe disto», dice José Cacabelos, porque la institución religiosa y su representante en O Grove, el párroco Antonio Varela, cumplieron el acuerdo y cedieron por escrito la parte de terrenos que le corresponden en esta actuación. Es más, el alcalde asegura que la Iglesia está a la espera de que se concluya esa obra y se haga la acera en el tramo que le corresponde a la propiedad que tiene la Iglesia en Xoán XXIII. Y eso es, precisamente, lo que José Antonio Cacabelos trasladó al delegado territorial de la Xunta en Pontevedra en su reciente visita.

El primer edil de O Grove valora positivamente esta obra que se ha llevado a cabo con la colaboración de los vecinos. Una vez realizada, entiende que «Xoán XXIII cumpre cos requisitos dunha rúa de entrada ao casco urbano», aunque quedan todavía pendientes algunos flecos que deben acometerse con el objetivo de dejar la calle totalmente finalizada.