Los divorcios bajan un 15,5% en la comarca en los dos últimos años

Susana Luaña Louzao
Susana Luaña VILAGARCÍA/LA VOZ.

AROUSA

Los datos que hizo públicos el Consejo General del Poder Judicial sobre el número de solicitudes de divorcios presentados en el año 2009 confirman una tendencia que ya se había dado a conocer a raíz de la crisis económica, que con el descenso del nivel adquisitivo de las familias, las rupturas matrimoniales habían bajado en una proporción similar.

El dato se explica por que, al quedar algún miembro de la familia en paro, se subsiste mejor con un único sueldo, y aunque haya parejas interesadas en romper su matrimonio, los gastos económicos implícitos -el pago de la pensión de los hijos o la necesidad de buscar una segunda vivienda para el miembro de la pareja que deja el hogar-, les obligan a replantearse la decisión.

La comarca no es ajena a esta tónica general, y por eso en el 2009 bajaron un 15,5% las solicitudes de divorcio presentadas en los juzgados de Cambados y Vilagarcía. Las rupturas matrimoniales habían aumentado con anterioridad, porque con la modificación de la ley, los cónyuges ya no se vieron obligados a pasar por el trámite de la separación. Así, por ejemplo, en el 2005 hubo 129 divorcios frente a 190 separaciones matrimoniales, y solo cuatro años después, las separaciones casi no se produjeron -hubo solo 13 el año pasado- mientras que el número de divorcios subió a 280.

El récord

Con todo, esa cifra es inferior a la registrada en el 2007, que es cuando el número de divorcios alcanzó cotas más altas. Fue, sobre todo, en Cambados, porque en Vilagarcía solo se tramitaron 28, mientras que en los juzgados de la capital del Albariño fueron 303. Suman, en total, 331, que es un 15,5% más que los registrados el año pasado. En algo más de la mitad de los casos, los cónyuges no llegaron a un acuerdo previo, ya que fueron 143 divorcios no consensuados, frente a 137 en los que los trámites se hicieron de mutuo acuerdo.

Cuando hace dos años se analizaron esos datos, se constató que en ese incremento de las solicitudes, además de la agilización de los trámites para divorciarse, influía también el hecho de que muchas personas de avanzada edad estaban solicitando la ruptura matrimonial. Abogados de la comarca confirmaron entonces que, sobre todo entre los marineros que durante toda su vida laboral permanecieron embarcados, se producían muchas rupturas cuando el marido se jubilaba y pasaba más tiempo en casa. Entonces se hacían más evidentes las diferencias matrimoniales irreconciliables y se hacía oficial la ruptura de la pareja.