Tal y cómo se están poniendo las cosas en el PP de Vilagarcía el mayor reto que tiene el partido a medio plazo no es que gane Tomás Fole o Javier Puertas, sino que sea quién sea el próximo presidente local tenga un partido que presidir. Los conservadores vilagarcianos están haciendo bueno el refrán que dice que no hay peor enemigo que el que está en casa. Un congreso con dos candidatos debería ser algo normal. ¿No somos todos unos demócratas convencidos? Parece que no. Siento bastante pena al ver los comentarios que unos y otros dejan en la web de La Voz en el debate que hemos abierto sobre el congreso del Partido Popular en la ciudad. Pena. Porque son pocos los que hablan de ideas, de necesidades, de proyectos y son casi todos los que han optado por insultar e intentar desprestigiar al contrario a base de echar sobre todo aquel que se mueva cuanto estiércol puedan. Ahora resulta que los que no apoyan a Fole no lo hacen porque crean que Puertas es mejor, sino porque el presidente de la Diputación, Rafael Louzán, se quiere cobrar el haber, supuestamente, enchufado a no sé cuántos familiares. Qué lastima. Sobre todo porque si empezamos a hablar de enchufes hay mucho que rascar en uno y en otro bando. Así que mejor hablar de otra cosa ¿no?