Xestión do Territorio espera aprobar la nueva ordenanza en el próximo pleno con la aportación del resto de los grupos
05 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Concello de Vilagarcía está a punto de dar un paso más para conseguir una nueva cultura urbanística en la capital arousana. Después de aprobar la normativa sobre el ornato de viviendas y propiedades, cuyo objetivo es frenar el deterioro de los inmuebles, la gerencia de Urbanismo ha desarrollado un nuevo instrumento, más drástico, que permitirá a la institución municipal intervenir en el mercado inmobiliario y forzar a los titulares de las fincas en deterioro a invertir en su desarrollo. Se trata de una ordenanza que ayer fue presentada a los cinco grupos políticos que conforman la corporación y que legitimará al Ayuntamiento para, en último término, expropiar los solares y construcciones cuya situación no se corrija.
El concejal de Xestión do Territorio, el socialista Marcelino Abuín, anunció ayer que la intención del gobierno local es proponer la aprobación del documento en el pleno de este mes, incorporando las aportaciones que realicen el resto de los grupos. Se trata, explicó Abuín, de dotar a Ravella «de un instrumento de intervención pública en el mercado inmobiliario», frenando los fenómenos especulativos y revitalizando zonas urbanas que padezcan síntomas de degradación. En otras palabras, garantizar que los propietarios de solares vacíos y edificaciones ruinosas los desarrollen, rehabiliten o vendan para que sean otros, incluso la propia Administración, quienes se encarguen de hacerlo.
La secuencia comenzará con la creación de un registro municipal de fincas e inmuebles que se encuentren en este estado. Cuando se detecte una propiedad que reúna estas características, se abrirá un expediente que concluirá con su inclusión en el listado de Ravella. A partir de ese momento, sus dueños tendrán un plazo de dos años para construir o recuperar las viviendas deterioradas. Transcurrido este período, el Concello «decretará su rehabilitación o desarrollo forzosos y, en último caso, su expropiación o su venta forzosa mediante publicidad y libre concurrencia», apuntó el responsable del área de Xestión do Territorio.
La nómina de predios que caen bajo el radio de acción de la ordenanza incluye los solares no edificados, las construcciones paralizadas, las construcciones derruidas y las edificaciones ruinosas. Cabe preguntarse acerca del número de ellos que podrían ser incluidos en el registro. Sin embargo, Abuín señala que no existe ningún inventario al respecto. Ahora mismo, añade, funciona un paso previo, representado por la ordenanza de ornato. Esta se activa tras una inspección municipal o una denuncia y prosigue con la comunicación a los propietarios de la necesidad de adecentar sus fincas. En caso contrario, se les aplican sanciones económicas acumulables. Hasta ahora se han abierto unos 200 dosieres, con una efectividad del 60%.