La cofradía de A Illa de Arousa se encuentra técnicamente en un proceso de moratoria en el mandato de su junta directiva. Benigno Chaves, el patrón mayor isleño, y su equipo directivo acabaron con su responsabilidad al frente del pósito el pasado 7 de marzo. Desde entonces, se han quedado en sus puestos para no dejar desangelado el colectivo pero su intención es la de no prolongar más esta situación.
En las últimas conversaciones con la Consellería do Mar ya le dejaron claro que exigían «unha resposta por escrito de que vai pasar de agora en diante», como destaca el propio Chaves, ya que se puede interpretar que «coma quen di estamos de ilegales».
La Xunta trabaja desde hace tiempo en la confección de un calendario unificado de elecciones para todos los pósitos gallegos. Dado que las particularidades de cada uno de ellos imposibilitan fijar una fecha a corto plazo (algunos ya han extinguido sus mandatos y otros están en el ecuador de los mismos), se ha barajado la opción de convocar elecciones a finales de año, aunque no hay nada decidido oficialmente al respecto, justo lo que piden desde A Illa.
Ante el silencio administrativo del gobierno regional, Benigno Chaves baraja la opción de presentar su dimisión como patrón mayor, al entender que «eu acabei o meu mandato e quero convocar eleccións xa. A única solución que vexo é esa, e despois que se presente quen queira para seguir traballando».
Finalmente entiende que la pelota está en el tejado de la consellería y asume que «non podemos estar máis tempo nesta situación». La drástica medida que se plantea a partir de ahora es la única vía que entienden desde A Illa para intentar solucionar el problema.
En la misma tesitura que el pósito isleño se encuentran otras cofradías de la ría de Arousa. Esta opción, la de plantear una dimisión del equipo directivo, abre una nueva posibilidad de resolver la extensión indefinida de los mandatos, aunque las repercusiones que pueda tener todavía están por conocerse.