La ronda de declaraciones habidas esta semana en el juzgado de Cambados a raíz del caso del edificio administrativo de O Grove no ha hecho más que reafirmar al PP en su idea de que el alcalde grovense, José Antonio Cacabelos, «miente» y de que debe dejar el cargo. Pidieron su dimisión hace dos meses, cuando el regidor declaró en calidad de imputado en relación a este asunto, y lo volvieron a hacer ayer.
«Tendo en conta que a situación non só non mudou senón que está a empeorar, e aplicando a mesma máxima que eles utilizaron, pedimos a súa dimisión irrevocable para eliminar calquera sombra de sospeita e para que o Concello quede salvagardado», indicó el portavoz popular, Miguel Ángel Pérez.
El líder popular sacó a colación el informe del secretario del 24 de noviembre del 2008 en el que ya se daba cuenta de la existencia de irregularidades en el proceso de contratación de esta obra -un mes antes de que se adjudicara- «no que se advertía de que aínda había tempo de retrotraer actuacións e, sen embargo, o alcalde seguiu adiante, o cal demostra a súa tozudez e arrogancia. Tira cara adiante ata poñer ao Concello nunha situación límite».
Pérez García se refiere a la subvención que concedió la Xunta al Concello para financiar el edificio situado en la calle Cándido Acuña. Con cargo al año 2008 se pagaron ya 80.000 euros pero la ayuda económica asciende a 620.000 euros que se librarán, anualmente, hasta el 2012.
El PP cree que la coyuntura judicial que afecta al edificio pone «en serio risco» no solo la primera anualidad sino la totalidad de la subvención.
Las «culpas» de Pérez
El grupo popular reprocha al alcalde su «estratexia suicida sacundido as responsabilidade aos demais», en relación a su declaración de febrero, cuando afirmó que los técnicos municipales no le había advertido de que pudiera pudiera estar incurriendo en alguna ilegalidad. Por su parte, el secretario declaró el martes que sí avisó a Cacabelos, tanto de palabra como por escrito. «E agora pretende, a través dunha persoa imputada -en alusión a Carolina Álvarez- , salpicar ao anterior goberno dicindo que daquela todo se facía así. A estas alturas, iso nin cola nin moito menos trabuca a ninguén. A ver se agora toda a culpa vai ser de Pérez», indicó el portavoz. «O que está en cuestión é o alcalde, que actuou violentando todos os procesos marcados pola lei, e a sabendas», añadió.
Además de la dimisión, otra cosa que echa de menos el PP es una explicación pública del alcalde y de sus socios de gobierno -«eses que son tan locuaces outras veces e que agora se agochan», puntualizó - sobre todo lo que rodea a este caso.
A este respecto, Cacabelos Rico ya dijo que prefiere no hacer declaraciones políticas mientras no se cierre el periodo de instrucción judicial y defiende su inocencia; el BNG y el PG ya manifestaron su apoyo al regidor.