Al presidente de FSP-UGT

Dolores García Giménez

AROUSA

Con todo el respeto y consideración que me merece el señor presidente de la Federación de Servicios Públicos de UGT, por alusiones directas hacia mi persona y hacia el equipo de gobierno que presido, me veo en la obligación de salir al paso de las declaraciones por él realizadas hace unos días en los medios de comunicación.

En su escrito, el responsable de la FSP decía, entiendo que con cierto sarcasmo, «este é o goberno que temos en Ravella». Pues sin ningún sarcasmo y con pleno orgullo le diré que sí. El gobierno que tenemos en Ravella es el gobierno que promovió y sacó adelante, con mucho trabajo, esfuerzo y dificultades, una Relación de Puestos de Trabajo que tiene como objetivo mejorar las condiciones laborales de los trabajadores del Concello de Vilagarcía.

El gobierno que tenemos en Ravella es el gobierno que con esa RPT apuesta por la estabilidad en el empleo, una medida que debería aplaudir cualquier sindicato, ya que, como usted bien sabe, su misión es la de defender a los trabajadores.

El gobierno que tenemos en Ravella es el gobierno que con el nuevo organigrama funcional busca mayor eficiencia y eficacia en el funcionamiento de la administración local y en el servicio que esta presta a todos los vilagarcianos.

El gobierno que tenemos en Ravella es un gobierno que, con aciertos y errores, la única finalidad que persigue con sus acciones es gestionar en beneficio del interés general.

El de Ravella es un gobierno que respeta los derechos, libertades y opiniones de todos, a título individual o colectivo. Que fomenta la participación y que respeta que haya quien, por decisión propia, se aparte de la misma. Que aún así acepta sus críticas, las comparta o no. Que, como gobierno democrático que es, respeta la decisión de la mayoría, la no injerencia y la libertad de órganos como la Junta de Personal. Y es un gobierno que, más allá de respetar, considera necesaria la negociación y también la discrepancia, porque son el mejor ejemplo de una sociedad libre y democrática y porque su ejercicio suele enriquecer.

Mala señal sería que no existiesen discrepancias o que estas no se visibilizasen, que solo hubiera una única opinión, que solo se escuchase una sola voz. Tristes recuerdos me evoca una situación de esas características.

Por eso, el gobierno que tenemos en Ravella respeta las críticas, incluso aquellas que, como las suyas, se hacen desde la distancia. Otra cosa es que las podamos compartir. Lo que este gobierno que tenemos en Ravella no acepta es que usted peque de aquello que trata de censurar. Porque utilizar insultos y calificativos peyorativos para referirse a una persona desvirtúa totalmente el fondo de cualquier crítica.

En cualquier caso, el gobierno que tenemos en Ravella sigue tendiendo la mano a todo el mundo y sigue apostando por el diálogo y la negociación e invitando a la participación, en este caso, la de UGT en el seno de la Junta de Personal.

Ya ve. Este es el gobierno que tenemos en Ravella.