Dicen los que saben de esto que es fundamental comenzar bien el día con un fenomenal y nutritivo desayuno. Si esto reza para una sola jornada, qué será estrenar el año con potentes almuerzos en los que no falte bollería fina, cafelito variado y zumo en jarra. El ubicuo teniente de alcalde vilagarciano, y a la sazón concejal de Cultura, Xosé Castro Ratón , parece haber tomado buena cuenta de aquellos consejos que Torreiglesias lanzaba desde el televexo antes de que la TVE le cortase el vacilón. Efectivamente, ha empezado poderoso Ratón el 2010, anunciando el desembarco de fenómenos como Aute y Cortez . Y desayunando como es debido en La Tasca de la Marina. No se puede pedir más. Bueno, tal vez unas gotas.
Quien seguro que almorzó ayer en condiciones fue Iván , el chaval que el domingo peleó fuerte en la poxa de Cea por llevarse un gazapo a casa. Tras batirse el cobre sin éxito por una conejilla negra, nuestro rapaz se alzó con la victoria en la puja por un segundo animalillo al precio de 26 euros. La comisión de fiestas, por cierto, consiguió reunir unos 2.500 euros, agotando los productos cedidos por los propios vecinos. La cotización récord fue para un porquiño de treintaitantos kilos, que ascendió a 125 euros.
En plena resaca de tanto festejo, probablemente más de un lector haya olvidado que el espectáculo debe continuar. A la vuelta de la esquina aguarda el Entroido, plagado de cocidos, filloas y orellas. La librería Pampín, en plena ebullición tras el relevo al frente del establecimiento, lo recuerda estrenando su escaparate de Carnaval.