Las obras de mejora en el edificio del SPAD finalizarán en primavera

M. S.

AROUSA

Dos o tres meses es el plazo que la empresa Balboa y Buceta, encargada de acondicionar el edificio en el que se encontraba el SPAD de Vilagarcía, ha fijado para que las obras estén finalizadas. Los trabajos, que comenzaron en octubre, avanzan a buen ritmo, de manera que la constructora cree que podrán cumplirse los tiempos previstos en las bases de adjudicación, es decir, cinco meses.

Las actuaciones que se están llevando a cabo en el edificio que da a las calles Juan Carlos I y Gumersindo Nartallo servirán para acomodar en su interior no solo el servicio de atención a drogodependientes, sino también la unidad de Salud Mental, que ahora mismo se presta en la Casa del Mar y que cuando las obras finalicen cambiará de ubicación. Además, también se instalará en estas dependencias la unidad ocupacional que ahora está en Matosinhos.

El edificio de Juan Carlos I fue dispensario benéfico, centro de higiene y SPAD. Últimamente, además de albergar la atención a drogodependientes tenía también laboratorios de Sanidade. El convenio firmado con la consellería para impulsar la reforma del edificio prevé que el laboratorio se traslade después a Matosinhos, una vez que la unidad ocupacional se instale en las dependencias del centro.

En la zona del inmueble que da hacia la calle Gumersindo Nartallo se están habilitando los servicios del SPAD y del centro ocupacional. Mientras, en la parte de la fachada de dos plantas, hacia Juan Carlos I, estarán las consultas de Salud Mental. Actualmente prestan este servicio en la Casa del Mar tres psiquiatras, un psicólogo, un ATS y un administrativo. Estos profesionales, una vez que la reforma del edificio esté lista, dejarán su actual centro de trabajo en la Casa del Mar y se trasladarán a Juan Carlos I.

A buen ritmo

Las obras, con un presupuesto de casi 404.000 euros, afectan a un inmueble con una superficie de algo más de 500 metros cuadrados en la planta baja, y 200 en la parte alta. Aunque avanzan a buen ritmo ha habido que hacer alguna modificación en el proyecto inicial. Una de ellas es la que tiene que ver con el saneamiento, una instalación que al principio estaba previsto derivar hacia Juan Carlos I pero que al final se ha decidido llevar hacia Gumersindo Nartallo, una calle que dispone de una instalación de alcantarillado más reciente.

Una vez que las obras estén finalizadas, el equipamiento de los servicios corresponde a la Consellería de Sanidade. Por eso, aunque está previsto que los trabajos de acondicionamiento del edificio concluyan en marzo o, como muy tarde, en abril, el centro tardará un poco más en poder ser ocupado, puesto que su interior todavía tendrá que ser preparado para albergar las distintas prestaciones.

Una vez que las instalaciones estén listas, los 450 o 500 usuarios anuales que tiene el SPAD serán atendidos de nuevo en Juan Carlos I, tal como ocurría hasta que hace unos meses se proyectaron las obras. Desde entonces, el servicio de atención a drogodependientes se ha trasladado a un local alquilado en la avenida de A Mariña. La concejala de Sanidade en Vilagarcía, Victoria Hierro, decía ayer a este respecto que las obras no solo servirán para albergar con comodidad esos servicios, sino que también permitirán al Concello ahorrar el dinero que ahora está abonando por el alquiler del edificio de A Mariña.

La edila de Vilagarcía supervisó ayer la marcha de las obras acompañada por los responsables de la empresa constructora y también por la directora del SPAD, Mar Lojo. Todos ellos, pertrechados con los cascos de seguridad reglamentarios, recorrieron a media mañana las dependencias del edificio, en el que los obreros trabajaban intensamente.

Usuarios comunes

Tanto Victoria Hierro como Mar Lojo valoraron durante la visita que se vayan a prestar en un mismo edificio los servicios de atención a drogodependientes y salud mental, sobre todo porque hay usuarios comunes que ahora mismo son atendidos en dos lugares distintos. Este es el motivo por el que la Consellería de Sanidade y el Concello de Vilagarcía decidieron, en su momento, reubicar estos servicios y reunir en una misma sede el SPAD y la unidad de Salud Mental.